El Proyecto Malva de FSC incide en las adicciones masculinas desde la perspectiva de género en su campaña 2026

El Proyecto Malva de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha hecho pública su campaña para el año 2026, titulada: “Hombres y consumos de sustancias. Un recorrido a través del laberinto desde la perspectiva de género”. Con esta iniciativa, FSC busca generar un cambio profundo en el abordaje de las adicciones, proponiendo dejar de analizar el consumo como un problema individual. En su lugar, invita a observar las relaciones, las desigualdades estructurales y las violencias que se intersectan con el abuso de sustancias en la población masculina. La campaña cuenta con la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (Ministerio de Sanidad).

La iniciativa pone el foco en la necesidad de incorporar una perspectiva de género, enfocada en la masculinidad hegemónica. Esto ayuda a reconocer cómo se expresan determinados privilegios y qué consecuencias específicas sufren las mujeres y el entorno cercano, para mejorar las intervenciones.

En este sentido, el concepto central, estructurado como un “laberinto”, invita a reflexionar e intervenir sobre cinco dimensiones esenciales:

  • Las emociones: la gestión emocional y sus carencias en los contextos de consumo. Muchas veces, son las mujeres de su entorno quienes sostienen la incertidumbre y se hacen cargo de las consecuencias del malestar emocional de los hombres.
  • El cuerpo: el cuerpo masculino no es solo un cuerpo vulnerable o dañado. A menudo hay mujeres que curan, acompañan, sostienen y reorganizan la vida cotidiana cuando ese cuerpo enferma, se lesiona o se deteriora.
  • El riesgo: muchas veces ese privilegio se expresa en la idea de que “yo controlo”, en la minimización del riesgo y en la posibilidad de arrastrar a otras personas a consecuencias que no han elegido. Son las mujeres de su entorno quienes asumen cambios, cubren imprevistos y sostienen la inestabilidad que ese riesgo introduce en la vida cotidiana.
  • La salud: el deterioro y la recuperación no son procesos individuales. A menudo, son las mujeres quienes acompañan tratamientos y recaídas, sostienen los cuidados y asumen las consecuencias cotidianas de estos procesos. Ellas, en cambio, no suelen aparecer como personas a las que cuidar.
  • La violencia: los vínculos explícitos entre el abuso de sustancias y las conductas agresivas. Su impacto no se agota en el episodio violento: a menudo acarrean miedo, aislamiento, desgaste psicológico y estrategias cotidianas de afrontamiento y supervivencia que recaen sobre las mujeres, a veces incluso a través de sus propios consumos.

Para lograr un proceso de cambio efectivo, el Proyecto Malva de FSC propone incorporar una mirada de género a la masculinidad que transforme las lógicas de intervención tradicionales.

La campaña articula su estrategia en torno a los siguientes ejes de acción:

  • Responsabilidad y compasión: promover intervenciones que incorporen la dimensión relacional y ética, favoreciendo la responsabilidad y la compasión como valores que posibiliten una salud y una calidad de vida colectivas.
  • Fomentar la escucha activa, la empatía y el respeto mutuo hacia los límites propios y ajenos.
  • Impacto comunitario: desplazar la percepción del "riesgo individual" al plano interpersonal, visibilizando cómo las conductas de consumo afectan directamente a las mujeres y a sus entornos cercanos.
  • Cuidado digno: reconocer y asumir que las mujeres son personas con el mismo derecho a la dignidad, la salud y los cuidados.
  • Abordaje integral de las violencias: integrar de forma sistemática la exploración de posibles daños y violencias hacia las parejas y entornos cercanos, haciendo visible esta realidad dentro del tratamiento.

Con esta campaña, el Proyecto Malva de FSC no solo propone un cambio en las herramientas de intervención, sino que abre un debate urgente sobre la necesidad de desmantelar los mandatos de la masculinidad tradicional en el ámbito de las adicciones.

Puedes acceder a todas las campañas del proyecto aquí.


FSC incide en romper el estigma y garantizar la inserción sociolaboral de personas con adicciones en una jornada en Palma de Mallorca

Nuestra compañera Sandra Tatay, directora del Servicio de Inserción Sociolaboral de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) ha participado en la jornada “Abrir oportunidades: incorporación sociolaboral y adicciones”, celebrada recientemente en Palma de Mallorca, organizada por la UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, que reunió a administraciones públicas, entidades sociales y profesionales del ámbito. FSC, con más de 15 años de experiencia en programas de orientación, inserción e intermediación laboral, forma parte de la Comisión de Incorporación Sociolaboral de UNAD, que asesora y coordina iniciativas para facilitar el acceso al empleo de colectivos vulnerables, especialmente aquellos afectados por adicciones.

Durante su intervención en esta jornada, celebrada en el marco del Día Internacional del Trabajo, Sandra Tatay, coordinadora de la Comisión de Incorporación Laboral de UNAD, subrayó que la inserción laboral va más allá de conseguir un empleo: es un proceso de acompañamiento que involucra a empresas, administración y sociedad, además de que sigue siendo un desafío para la intervención social y las políticas públicas. “En el caso de las adicciones, este acceso al empleo se puede encontrar con muchas barreras y dificultades por los prejuicios y estigma. Esto perpetúa la situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión”.

La directora del Servicio de Inserción Sociolaboral de FSC señaló que la responsabilidad de la incorporación laboral no puede recaer únicamente en la persona, ni en la entidad que acompaña. “Entender las adicciones como un fenómeno estructural, exige un abordaje que vaya más allá y plantearnos un impacto a nivel de tejido empresarial, de la administración y de lo social, en el sentido más amplio”. Además, advirtió que “la inserción laboral debe considerar la diversidad de factores de exclusión que a menudo confluyen. En el caso de adicciones, debemos promover la identificación de empleos que supongan situaciones de riesgo, para anticipar esta situación y abordarla con la persona y acompañar en el proceso de incorporación”.

Por otra parte, incidió en la necesidad de financiación para desarrollar estas actuaciones de orientación, así como de formación para dotar de mejora competencial e inserción laboral, recalcando “la necesidad de dar visibilidad de esta problemática en todos los niveles: administración (para que siga estando en la agenda política); empresas (para hacer efectiva la incorporación laboral) y social (para romper y combatir con el estigma)”.

También habló de la importancia de “aprovechar la potencia del trabajo en red, como espacios de aprendizaje, cocreación… En definitiva, espacios para pensar y responder a preguntas como ¿qué podemos hacer diferente? Esto sirve para generar incidencia, para crear espacios en los que alzar la voz, para que no se desvíe la atención, en relación a la defensa de derechos sociales, porque la diversidad de entidades nos ofrece diversidad de miradas y esto enriquece”.

Asimismo, se refirió a otras dificultades que impactan en los servicios y programas de acompañamiento: “la duración limitada de programas o la falta de continuidad por falta de financiación, hace que muchas veces los itinerarios no se ajusten a la necesidad de itinerarios largos y sostenidos. Por otra parte, habitualmente son programas que no contemplan el seguimiento posterior a la inserción laboral, lo que, junto al diseño de los programas, puede cronificar itinerarios precarios. La realidad del empleo actual, por sí sola, no garantiza superar la situación de precariedad".

Por último, dijo que lo que se necesita son empresas y una sociedad dispuestas a romper con el estigma y cambiar el relato sobre las adicciones, así como una administración pública que garantice recursos estables, no solo coyunturales. “La inserción sociolaboral de personas con problemáticas de adicciones, por tanto, no es un reto técnico, sino un reto de mirada, de reparto de responsabilidades y de coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos como sociedad”, afirmó.

La jornada, financiada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, incluyó una mesa redonda con experiencias de inserción sociolaboral y un taller práctico sobre herramientas de empleo.


“La Crisàlide” (FSC): aprendizaje profesional y personal en adicciones desde la mirada de una estudiante de prácticas

La psicóloga ecuatoriana Karina T. Proaño, especializada en el ámbito de las adicciones, y actualmente estudiante del Máster en Drogodependencias en la Universitat de Barcelona (UB), comparte en esta entrevista su experiencia realizando prácticas en “La Crisàlide”, servicio dirigido a personas que están realizando un proceso de deshabituación de una adicción, en el que se llevan a cabo actividades terapéuticas, ocupacionales y educativas. Karina T. descubrió su vocación por acompañar a personas con adicciones desde sus últimos años universitarios, una labor que ha desarrollado a través de voluntariados y diferentes experiencias profesionales.

 

- Hola Karina, gracias por dedicarnos este tiempo. Para empezar, ¿puedes contarnos en qué consisten tus prácticas y cómo llegaste a ellas? 

Las prácticas consisten, principalmente, en conocer de cerca el funcionamiento y los servicios que ofrece “La Crisàlide”, servicio gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Barcelona. Es el caso de la terapia ocupacional y los distintos grupos de acompañamiento que se realizan en el recurso.

Comencé las prácticas a finales de marzo y las finalizaré a finales de junio, completando un total de 300 horas de formación. Esta oportunidad ha sido posible gracias al vínculo de colaboración que la Fundación Salud y Comunidad (FSC) mantiene con el Máster en Drogodependencias de la UB, facilitando espacios de formación práctica para el alumnado.

- ¿Cuál fue tu primera impresión al integrarte en el equipo y en el entorno profesional?

El equipo de trabajo es muy profesional, son personas carismáticas y muy acogedoras. Desde el primer momento, me sentí muy acompañada, comprendida y respetada.

- Durante tus prácticas, seguramente te has enfrentado a nuevos retos. ¿Cuál ha sido el más significativo y cómo lo has afrontado?

“La Crisàlide” es un espacio de aprendizaje constante, no solo a nivel profesional, sino también personal. Allí he aprendido el valor de la paciencia, especialmente en el desarrollo de mi proyecto manual, a respetar los tiempos de cada proceso y a dar importancia a los pequeños avances, aunque a veces parezcan insignificantes. Sobre todo, he aprendido a ser más tolerante conmigo misma y a entender que cada paso forma parte del crecimiento. Afrontar estos retos desde la introspección y la comprensión personal ha sido, sin duda, la mejor herramienta para superarlos.

- ¿Qué habilidades o conocimientos has desarrollado hasta ahora que consideres más valiosos para tu formación profesional?

Sin duda, el conocimiento más valioso que he adquirido en el Centro de Día, proviene del aprendizaje diario, junto al equipo de profesionales del servicio. Trabajar a su lado me ha aportado una perspectiva práctica y herramientas fundamentales para mi formación.

Me llevo la manera cálida de su trato hacia las personas usuarias, la paciencia de poder explicar una y mil veces diferentes situaciones, la manera de expresarse de diferente manera y tener un lugar seguro donde no se juzga. Sencillamente, se comprende y acompaña.

- ¿Ha habido algún proyecto o actividad que te haya resultado especialmente motivador o interesante?

En general, todas las actividades me han parecido enriquecedoras e interesantes, especialmente aquellas relacionadas con el trabajo corporal, el arte y la terapia ocupacional. Una de las experiencias que más me motivó fue la preparación de las actividades por la festividad de Sant Jordi.

- ¿Cómo describirías la experiencia de participar en Sant Jordi desde tu vivencia personal?

Fue una experiencia muy amena y enriquecedora. Coincidió con mis primeras semanas de prácticas, por lo que todavía estaba familiarizándome con las distintas técnicas y dinámicas del recurso. Sin embargo, tanto las personas usuarias como el equipo profesional me acogieron y me enseñaron, permitiéndome aprender y participar activamente en la actividad.

De cara a la celebración, se elaboraron distintas piezas en las que cada persona pudo aportar algo propio. Se generó un ambiente de apoyo mutuo, colaboración y compañerismo que me resultó realmente inspirador. Creo que todas las personas pusimos de nuestra parte para que la actividad saliera adelante y, sin duda, desde mi perspectiva, fue un verdadero éxito.

En el contexto de esta celebración, también hice un vídeo que os comparto:

- Como estudiante en prácticas, ¿cómo te está ayudando esta experiencia a definir tus metas o tu visión sobre tu futuro profesional?

Muchísimo. Esta experiencia me está ayudando a crecer en distintos aspectos de mi profesión y, sobre todo, ha reforzado mi cariño y mi pasión por continuar en el camino del acompañamiento a personas con problemas de adicción.

- Para terminar, ¿qué recomendaciones le darías a otros/as estudiantes que están a punto de iniciar sus prácticas en este centro u otros, gestionados por FSC?

Recomendaría las prácticas en este recurso al cien por ciento. Cualquier persona que llegue con ganas de aprender, se llevará una experiencia profundamente enriquecedora, tanto a nivel profesional como personal, además de un gran aprendizaje en el ámbito de las drogodependencias. Si eres una persona con mucha empatía, sensibilidad y ganas de experimentar el deconstruirte de manera gentil y profesional, “La Crisàlide” es el mejor lugar.


FSC se adhiere al comunicado para impulsar una ley ambiciosa de prevención y control del tabaquismo y de los nuevos dispositivos

Diversas entidades sociales, sanitarias y científicas nos hemos articulado en los últimos meses con un objetivo compartido: contribuir a impulsar una nueva ley catalana de prevención y control del tabaquismo y de los nuevos dispositivos, a la altura de los retos actuales de salud pública.

En este marco, hemos trabajado de manera coordinada para compartir diagnóstico, evidencia científica y experiencia acumulada desde el territorio, el ámbito asistencial, la prevención y la promoción de la salud.

Este trabajo responde a una preocupación clara: el estancamiento de los indicadores de consumo de tabaco y la irrupción de nuevas formas de adicción a la nicotina, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

Hoy lamentamos que todavía no se haya podido dar un primer paso institucional que permita situar públicamente el inicio de este proceso. Lo expresamos desde el respeto institucional, pero también con una decepción evidente, porque se trata de una oportunidad necesaria para el país que no debería volver a aplazarse.

El tabaquismo sigue siendo una de las principales causas de muerte evitable y de enfermedad crónica, y la expansión de los nuevos productos de nicotina, como los cigarrillos electrónicos o las bolsas de nicotina, está consolidando nuevas formas de adicción y de consumo dual.

Esta realidad hace imprescindible actualizar y fortalecer el marco normativo para proteger mejor a la ciudadanía y evitar una nueva normalización social de la nicotina.

Hace falta una ley que proteja de manera efectiva a la población de la exposición involuntaria al humo y a los aerosoles; que regule con el máximo nivel de exigencia tanto el tabaco como los nuevos dispositivos; que blinde los entornos infantiles, educativos, deportivos y comunitarios; que potencie la prevención y la educación para la salud; y que garantice apoyo accesible y equitativo para la cesación.

Tenemos una oportunidad clara para recuperar el liderazgo en salud pública y avanzar hacia una generación libre de humo y aerosoles. Continuaremos trabajando de manera coordinada, aportando evidencia y experiencia, y realizando seguimiento para que esta oportunidad se concrete durante esta legislatura con un calendario claro y una ambición real.

Mantenemos la mano tendida para continuar trabajando con rigor y responsabilidad, pero también dejamos claro que no renunciaremos a reclamar el paso adelante que la salud de la ciudadanía exige.

Cataluña no puede permitirse dejar pasar más tiempo sin una ley moderna, valiente y pionera contra el tabaco y los nuevos dispositivos emergentes.

Entidades firmantes:

  • Cruz Roja Cataluña
  • Fundación Ricky Rubio
  • Sociedad Catalana de Atención y Tratamiento del Consumo de Tabaco (SCATT)
  • Fundación Salud y Comunidad
  • Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona (COIB)
  • Asociación Aire
  • CAMFiC – Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria
  • Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria (AIFIC)
  • Asociación Contra el Cáncer en Cataluña


FSC refuerza su compromiso con la inclusión social y atención a mujeres en situación de vulnerabilidad en Castellón

La Fundación Salud y Comunidad (FSC) ha participado, representada por Belén Sánchez Garcés y profesionales del Programa de Inclusión de Mujeres Mediante Acompañamiento (IMMA), “La Llar Primer” y Centro de Intervención de Baja Exigencia (CIBE) de Castellón, en una reunión celebrada recientemente en el Ayuntamiento de Castellón, junto a responsables políticos y entidades sociales para avanzar en la lucha contra la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. El encuentro ha puesto en valor el trabajo que FSC desarrolla en materia de inclusión social, acompañamiento y protección de mujeres en situación de vulnerabilidad, especialmente a través del programa IMMA, reconocido por su labor en la atención integral a víctimas de violencia y explotación sexual.

Nuestra compañera Belén Sánchez Garcés, directora de Programas de Inclusión Social de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Castellón, ha participado en una reunión, realizada en el Ayuntamiento de Castellón, presidida por la alcaldesa de la ciudad y concejala de Igualdad, Begoña Carrasco, a la que han asistido representantes de diferentes organizaciones que trabajan por la inclusión social, la lucha contra la desigualdad, que cuentan con programas específicos para atención de personas que han sufrido explotación sexual.

La reunión ha contado también con la presencia del vicepresidente de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, Jaime de los Santos, el presidente de la Comisión de Educación y Formación Profesional en el Congreso de los Diputados, Oscar Clavell, así como la concejala de Bienestar Social, Clara Adsuara.

La alcaldesa de Castellón ha puesto en valor “la labor que realizan estas entidades en favor de la integración social y laboral y la protección de estas personas, sobre todo mujeres en situación de vulnerabilidad, que sufren este tipo de violencia. Muchas de ellas llegadas desde otros países y viviendo en situaciones de precariedad y desamparo”.

Durante el encuentro, la alcaldesa ha hecho hincapié en que “desde el Ayuntamiento de Castellón y la concejalía de Igualdad estamos concienciados con la erradicación de esta lacra social y contamos un taller específico de sensibilización para jóvenes, en concreto en materia de prostitución y trata de seres humanos con fines de explotación sexual”.

Nuestra entidad, por encargo del ayuntamiento, ha diseñado e implementado estos talleres que se desarrollan en los institutos de la ciudad de Castellón. El pasado año los talleres tuvieron un alcance de 1.009 alumnos y alumnas, con la participación un total de 13 institutos de Castellón.

Carrasco ha explicado que “esta es una herramienta de sensibilización y concienciación sobre la realidad existente en torno a la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual en la población adolescente”.

La presencia en este encuentro, celebrado en el Ayuntamiento de Castellón, de Belén Sánchez Garcés y de Sonia Ferrer Barreda, coordinadora del Programa IMMA y especialista en la materia, refleja el compromiso continuado de FSC en la coordinación con administraciones públicas y entidades sociales para reforzar la protección y la inclusión social de las mujeres víctimas de violencia y explotación. Además, conecta directamente con la línea de sensibilización y prevención impulsada desde el consistorio, a través de talleres educativos sobre prostitución y trata dirigidos a jóvenes.

Cabe destacar que el trabajo desarrollado desde el Programa de Inclusión de Mujeres Mediante Acompañamiento (IMMA) de FSC fue reconocido a nivel institucional mediante el reconocimiento Meninas, otorgado por la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, que destacó la implicación de FSC en la lucha contra la violencia machista y la protección de sus víctimas. El pasado año se atendió desde este programa a un total de 262 mujeres.


La Fundación Salud y Comunidad afianza su presencia en Murcia y amplía sus servicios al convertirse en agencia de colocación

En un contexto en el que el empleo continúa siendo uno de los principales retos sociales, especialmente para los colectivos más vulnerables, la inscripción de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) como agencia de colocación en la Región de Murcia, representa un avance importante hacia un modelo de inserción laboral más inclusivo y eficaz. La entidad ha desarrollado diversos programas en el territorio, orientados a mejorar la empleabilidad de personas desempleadas, especialmente aquellas que enfrentan mayores dificultades para acceder al empleo.

Entre las actuaciones realizadas como agencia de colocación, destacan iniciativas de formación (entidad acreditada por el Servicio de Empleo y Formación de la Región de Murcia), orientación laboral y acompañamiento personalizado, a través de diversos itinerarios. Estos programas no solo buscan que las personas encuentren trabajo, sino también que puedan mantenerlo a largo plazo, fortaleciendo sus competencias, habilidades, capacidades y autonomía.

Convertirse en agencia de colocación “supone entrar en un sistema regulado que actúa como intermediario entre personas que buscan empleo y empresas que necesitan cubrir vacantes. Este hecho refuerza la intermediación laboral y amplía posibilidades de colaboración con el tejido empresarial murciano, lo que posibilita una mejora de las posibilidades de inserción de las personas participantes de los programas”, destaca Mª Jesús Martínez García, responsable del Área de Inclusión Social y Reducción del Daño en Drogodependencias en Murcia.

Para FSC, según mantiene, este paso implica formalizar y ampliar una labor que ya venía realizando, si bien a partir de ahora, se podrá operar dentro del sistema oficial de intermediación laboral, colaborando más estrechamente con los servicios públicos de empleo.

“En la Región de Murcia, existen distintos recursos y agentes que trabajan en el ámbito de la inserción laboral, pero creemos que el papel que desempeña FSC tiene un valor particular. Nuestra intervención no se limita a lo laboral, sino que integra también lo social, lo personal y, en muchos casos, lo emocional. Trabajamos con personas que necesitan algo más que una oportunidad: necesitan un proceso, un acompañamiento y, en ocasiones, volver a creer que pueden formar parte del mercado laboral”, señala Mª Jesús Martínez García.

Asimismo, afirma que la oportunidad de operar como agencia de colocación abre nuevas posibilidades a FSC:

  • Para las personas usuarias, supone acceder a un servicio más estructurado, con itinerarios personalizados y mayores oportunidades de contacto con el tejido empresarial. En muchos casos, se trata de personas que han quedado fuera de los circuitos habituales de empleo y que necesitan un acompañamiento más cercano.
  • Para las empresas, contar con una entidad como FSC facilita la incorporación de perfiles diversos, con el respaldo de profesionales que acompañan a lo largo de todo el proceso de inserción. Este modelo reduce riesgos y fomenta entornos laborales más inclusivos.

Por todo ello, “esta iniciativa no solo refuerza el trabajo que venimos desarrollando, sino que nos sitúa en una mejor posición para seguir acompañando a las personas con mayores dificultades de acceso al empleo, ampliando oportunidades y fortaleciendo nuestra colaboración con el entorno. En definitiva, es una forma de consolidar lo que ya somos y, al mismo tiempo, de abrir nuevas vías para seguir construyendo procesos de inserción más sólidos, más inclusivos y más ajustados a la realidad de las personas con las que trabajamos cada día”, explica la responsable del Área de Inclusión Social y Reducción del Daño en Drogodependencias en Murcia.


Celebrando la vida: emotivo homenaje a la longevidad en la Residencia y Centro de Día “Els Arcs”

El pasado 15 de mayo, la Residencia y Centro de Día “Els Arcs”, gestionada y dirigida por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Figueras (Gerona), celebró una emotiva fiesta, dedicada a las personas usuarias que este año han cumplido o cumplirán 90 años, en una jornada marcada por el reconocimiento, la emoción y la convivencia. El acto adquirió un significado muy especial, ya que la usuaria más longeva del centro, la Sra. María Rosa, celebraba ese mismo día su 106 cumpleaños, convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de la jornada.

El evento contó con la asistencia de familiares y personas allegadas de las personas homenajeadas, quienes quisieron compartir este emotivo momento, junto a las personas usuarias y el equipo profesional del centro.

Asimismo, estuvieron presentes la directora del centro, Maleni Cisneros; la subdirectora del Área de Atención a la Dependencia de FSC, Carme Trilla, y la concejala del área de Personas Mayores, Salud y Diversidad Funcional (“Gent Gran, Salut i Diversitat Funcional”) y portavoz del Ayuntamiento de Figueras, Carme Martínez, que presidieron el acto de entrega de medallas y placas conmemorativas a las personas usuarias homenajeadas, e hicieron entrega de un ramo de flores a cada una de ellas.

Durante la ceremonia, se dedicaron palabras de afecto y reconocimiento a todas las personas participantes, poniendo en valor sus trayectorias vitales, su experiencia y su aportación a sus familias y a la comunidad. Por su parte, las personas usuarias recibieron las medallas y placas conmemorativas, en un ambiente cercano y festivo que emocionó, tanto a las personas residentes, como a las asistentes.

La celebración contó también con la participación de representantes del proyecto “A tocar”, iniciativa impulsada por la Diputación de Girona que acerca la música y la cultura a centros sociales y residenciales de la provincia. En esta ocasión, se pudo disfrutar de la actuación del “Duo Farrell” que amenizó la jornada con un repertorio de música melódica e instrumental, creando un ambiente de calma y recuerdos entre todas las personas asistentes.

La fiesta se vivió con cercanía y emoción, donde las personas usuarias, acompañadas de sus familiares, profesionales y representantes institucionales, compartieron risas, recuerdos y momentos entrañables. Fue una jornada que celebró la vida y la experiencia de las personas mayores del centro, poniendo en valor cada historia y cada logro, convirtiendo esta fecha tan significativa en un recuerdo imborrable para todas las personas presentes.


FSC participa en la jornada “Chemsex, solo química”, organizada por UNAD sobre riesgos, desafíos y necesidad de intervención profesional

Nuestra compañera Gemma Maudes, subdirectora del Área de Adicciones, Género y Familia de la Fundación Salud y Comunidad (FSC), entidad integrante de UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, ha participado en la jornada “Chemsex, solo química”, celebrada recientemente en Madrid y organizada por UNAD. Gemma Maudes desempeñó un papel clave en el espacio denominado “Experiencias de trabajo en Chemsex y uso sexualizado de drogas”, donde se abordaron distintas estrategias y experiencias de intervención, frente a esta realidad compleja y en expansión.

En esta sesión, se compartieron experiencias de profesionales de diferentes entidades, entre otras Fundació Àmbit Prevenció, Bizkaisida e Imagina MÁS. Gemma Maudes, integrante de la Comisión de Intervención de UNAD, ejerció como moderadora, facilitando el diálogo entre los/as profesionales, promoviendo la reflexión sobre los retos que plantea el uso sexualizado de drogas, y conectando las experiencias prácticas con los enfoques de prevención, intervención y acompañamiento que desde FSC se promueven.

En sus palabras, “es un tema que nos preocupa en la Fundación Salud y Comunidad porque empezamos a recibir demandas para tratamiento relacionadas con el chemsex y se desconoce bastante, tanto la manera de intervenir como, muchas veces, las sustancias que se están tomando en este tipo de prácticas”, subrayando la importancia de mejorar el conocimiento y la respuesta profesional ante esta realidad.

Asimismo, incidió en la necesidad de fortalecer la formación de profesionales, desarrollar protocolos adaptados y generar conocimiento sobre un fenómeno que sigue siendo poco conocido y, a menudo, estigmatizado. Además, resaltó la importancia de articular redes de colaboración entre entidades, para garantizar respuestas eficaces y coordinadas, frente a situaciones de riesgo y vulnerabilidad asociadas al uso sexualizado de drogas.

Tras la presentación de las distintas experiencias desarrolladas en varias comunidades autónomas, se destacó la relevancia del trabajo “peer2peer” (apoyo entre iguales) como un modelo de intervención cercano y efectivo en la intervención con personas que usan chemsex.

Durante el encuentro, también se puso el foco en el escenario actual del chemsex en España, marcado por una mayor diversidad de perfiles y necesidades de salud, así como por un incremento de la vulnerabilidad social asociada a determinados consumos. Se alertó además de la reaparición de problemáticas vinculadas al consumo inyectado, las sobredosis o los abscesos. De igual manera, se advirtió de los graves impactos físicos, psicológicos y sociales que pueden derivarse de estas prácticas. En este sentido, se destacó que España se encuentra entre los países europeos con mayor prevalencia de chemsex, según la encuesta EMIS.

La jornada también acogió una mesa centrada en los datos disponibles sobre chemsex en España y los retos de medición, con la participación de representantes del Ministerio de Sanidad, Madrid Salud y Energy Control en ABD. Durante esta sesión, se compartió información sobre el incremento de demandas de atención, relacionadas con el chemsex en recursos especializados. En concreto, se expuso que la red de atención a las adicciones de Madrid ha pasado de atender 54 demandas relacionadas con chemsex en 2017 a 912 en 2025.

Entre las principales conclusiones del encuentro, se defendió el derecho de todas las personas que usan drogas a recibir atención especializada adecuada, independientemente de las sustancias consumidas. Asimismo, se reclamó reforzar la coordinación entre recursos sanitarios, sociales y comunitarios, impulsar la formación especializada, la vigilancia epidemiológica y herramientas de reducción de riesgos, así como incorporar la participación de personas que practican o han practicado chemsex en el diseño de las intervenciones.


EPF refuerza la prevención universitaria: nuevos resultados sobre evaluación publicados en la Revista Española de Drogodependencias

El proyecto “En Plenas Facultades” (EPF) de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) sigue consolidándose como un referente en la prevención universitaria, con la publicación reciente de un nuevo artículo en la Revista Española de Drogodependencias. Esta publicación recoge los resultados de la evaluación del programa y confirma su impacto en la formación en salud de jóvenes universitarios. Además de informar, el programa fomenta la reflexión y el diálogo entre el alumnado. Su enfoque de educación entre iguales permite que quienes reciben la formación, compartan sus conocimientos con otros compañeros/as, creando un entorno de aprendizaje dinámico y participativo.

Según se refleja en los resultados de este estudio, durante el curso 2023-2024, el proyecto EPF se implementó en 11 universidades españolas, alcanzando a 449 estudiantes, de los cuales el 72 % completó la formación.

La evaluación comparó la situación del alumnado antes y después del curso, recopilando datos sobre participación, adquisición de conocimientos y calidad de la formación mediante cuestionarios.

Los resultados muestran que el proyecto refuerza especialmente la comprensión sobre sexualidades y también mejora el conocimiento sobre drogas, con un impacto significativo en la prevención de conductas de riesgo.

Este aumento de conocimiento es destacado porque puede ayudar a reducir conductas de riesgo y a tomar decisiones más informadas. En este sentido, EPF, además de informar, fomenta la reflexión y el diálogo el alumnado.

El impacto del programa se observa especialmente en la modalidad presencial, donde se registran los mejores resultados. La valoración de la formación por parte de los/as estudiantes es muy positiva, destacando la calidad de los/as formadores, las dinámicas de las sesiones y la utilidad de los contenidos. Esto refuerza la importancia de un modelo de aprendizaje participativo y cercano, que facilita la implicación del alumnado y ayuda a consolidar los contenidos.

Además, el alumnado hace una valoración muy positiva de la formación. Las puntuaciones son muy elevadas, alcanzando el 5 sobre 5 en la mayoría de los indicadores, destacando especialmente la calidad del profesorado, el buen ambiente en el aula y la utilidad de los contenidos.

Cabe destacar que el modelo de agentes de salud permite que los conocimientos se difundan dentro de la comunidad universitaria, ampliando el alcance preventivo del programa. Esta forma de trabajar contribuye a generar entornos más informados y conscientes dentro de los campus.

Los resultados reflejan que el aumento de conocimientos sobre drogas se extiende de manera generalizada entre las personas participantes, lo que demuestra que el programa alcanza a estudiantes con perfiles diversos.

En conjunto, los resultados refuerzan el valor del proyecto EPF como una iniciativa basada en la evidencia, con capacidad para adaptarse a los nuevos retos sociales y seguir generando impacto en la salud y el bienestar de la población joven universitaria. Al mismo tiempo, abre la puerta a seguir mejorando el programa y a profundizar en su evaluación en el futuro.

El artículo fue firmado por un equipo multidisciplinar de profesionales especializados en prevención de conductas de riesgo, drogodependencias. Con esta publicación, el proyecto refuerza su posición como una herramienta de prevención consolidada, basada en la evidencia y adaptado a los nuevos retos sociales, capaz de generar un efecto positivo en la salud y bienestar de la población joven universitaria.

 

Acceso al artículo: https://www.fsyc.org/document/evaluacion-del-programa-de-prevencion-sobre-drogas-y-sexualidad-entre-estudiantes-universitarios-en-plenas-facultades/ 


"Gracias a mi actividad de voluntariado en el Proyecto EPF, he aprendido a trabajar temas de prevención de forma cercana, adaptados a personas jóvenes"

Mi nombre es Stefanía Calugar y soy voluntaria del programa “En Plenas Facultades” (EPF) de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en la Universidad de Lleida, en Cataluña. Este programa se centra en la prevención en temas de drogas y sexualidad, a través de la realización de cursos que se imparten en distintas universidades del país, entre otras actividades.

Conocí el proyecto a través de un curso que ofrecían en mi universidad. Las temáticas que trabaja siempre me han interesado y, además, están muy relacionadas con mi grado, Educación Social. El curso de EPF me gustó muchísimo, confirmó algo que siempre he sabido, ya que me gustaría dedicarme a un ámbito similar en el futuro. A partir de ahí, quise seguir formándome y me acerqué a hablar con una de las organizadoras, que fue quien me propuso participar como voluntaria.

Es importante destacar también que, como voluntarios/as, recibimos formación, antes de comenzar en este proyecto, realizando previamente un curso especializado. No se trata de un voluntariado enfocado a intervenir directamente con colectivos en situación de vulnerabilidad, sino que trabajamos con estudiantes que están realizando la formación. Por eso, haber realizado el curso te da las herramientas necesarias para poder acompañar y aportar dentro del proyecto.

Respecto a las actividades que realizo como voluntaria, en Lleida mi función está centrada en apoyar la implementación del programa en la universidad. Colaboro en la difusión para captar participantes para futuros cursos, asisto a las sesiones para aportar ideas sobre posibles iniciativas y, en general, actúo como enlace entre la universidad y el programa. También, informo a las organizadoras sobre eventos o aspectos del contexto universitario que pueden influir en el desarrollo del proyecto. Aproximadamente, dedico a este voluntariado unas dos horas a la semana, que es lo que suele durar cada sesión de formación.

Gracias a mi actividad de voluntariado en el Proyecto EPF, he aprendido a trabajar temas de prevención de forma cercana, adaptados a personas jóvenes. También, me ha ayudado a soltarme más a la hora de participar, dar mi opinión y proponer ideas dentro de un grupo. Además, he entendido mejor cómo funcionan este tipo de proyectos desde dentro y todo el trabajo que hay detrás, que desde fuera muchas veces no se ve.

Quiero compartir también que considero que este tipo de proyectos no son suficientemente conocidos en la sociedad. Muchas veces estas iniciativas se quedan dentro del ámbito universitario o llegan solo a un grupo reducido de personas. Falta más difusión y
visibilidad, ya que trabajan temas muy importantes, como la prevención en drogas y sexualidad, que afectan directamente a la población joven y que deberían tener un mayor alcance.

Por último, quiero decir que recomendaría este voluntariado a otras personas que se lo estén pensando. Es una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel personal como profesional. Te permite aprender, implicarte en un proyecto real y conocer mejor un ámbito en el que quizá quieras trabajar en el futuro. Además, es una buena oportunidad para ganar experiencia y conectar con personas que comparten tus mismos intereses.

Stefanía Calugar, voluntaria del proyecto “En Plenas Facultades” (EPF) de la Fundación Salud y Comunidad.