Acompañando desde las emociones en el Espai Ariadna de la Fundación Salud y Comunidad

Tras mi experiencia como educadora social en diferentes centros de menores, llegué y hoy me encuentro trabajando en el Espai Ariadna, iniciativa de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) creada para dar respuesta en un entorno seguro a las necesidades del tratamiento residencial detectadas, derivadas de la intersección de las problemáticas de la violencia machista y las adicciones en las mujeres y sus hijos e hijas.

Me hizo especial ilusión ser la referente de infancia y trabajar directamente con la familia, ya que anteriormente no había tenido la posibilidad de trabajar con ella, junto con los y las menores.

Una tarde a la semana creo con las criaturas, que viven con sus madres en el recurso, un espacio donde poder tratar diferentes aspectos de su vida cotidiana como, por ejemplo: la autonomía, la resolución de conflictos, la igualdad de género y la gestión de emociones, entre otros.

Hace tres meses aproximadamente decidí crear un nuevo espacio. El anterior estaba ubicado en uno de nuestros pisos, con lo cual podían interferir situaciones externas a la actividad. Por este motivo, surgió la idea de disponer de un espacio propio, al cual denominé Espai emociona’t. Este se ubica en una sala de biblioteca, grande y luminosa, donde se trabajan los aspectos mencionados anteriormente mediante juegos, actividades de lectura, pintura, música, manualidades, etc.

Durante estos meses, hemos trabajado las emociones básicas, cómo las gestionamos y cómo podemos aprender a hacerlo de una manera sana, con la cual no nos hagamos daño a nosotras mismas ni a las demás personas. Para acompañarnos en este recorrido, hemos utilizado el libro “El monstruo de colores”.

En el Espai emociona’t, hablamos de cómo nos sentimos y nos permitimos sentir, tanto emociones agradables como desagradables. Creo que esto último es muy importante, ya que es muy habitual la práctica errónea de negar las emociones, y así de mayores nos convertimos en analfabetos emocionales. Desgraciadamente, “vivimos en una sociedad que no nos educa para ser personas emocionalmente inteligentes” (Daniel Goleman). Por ello, creo firmemente que es fundamental educar en la inteligencia emocional desde bien pequeños/as.

La edad de las niñas y niños con los que contamos ahora en el servicio es de uno a cinco años. Muchas veces se dispersan porque llegan nerviosos/as o simplemente, con las emociones a flor de piel, pero una vez se integran en la dinámica, se implican y se divierten. Eso sí, cuando surgen conflictos, procuramos solucionarlos desde el respeto, trabajando cómo se han sentido, pensando qué posibles soluciones existen, y cuál es la más adecuada. Mi papel en el conflicto es de mediadora.

Paralelamente, hago tutorías maternales y tutorías conjuntas materno-filiales, para reforzar algún aspecto que demanda la madre o en el que observamos dificultades en las que las podemos acompañar. Considero importante darle continuidad a esta labor e ir trabajando objetivos concretos para que, poco a poco, las madres logren los cambios que se han propuesto.

Para mí, es un trabajo gratificante y bonito, también laborioso y a veces complejo. El motor que me mueve es el amor, las ganas y la motivación por seguir educando desde la igualdad y la inteligencia emocional, aunque estos proyectos por el momento son minoritarios.

No obstante, sumando hacemos más fuerza y seguiremos trabajando en ello.


Berta Portero Méndez
Educadora social y técnica referente de infancia en el Espai Ariadna de la Fundación Salud y Comunidad (FSC).


Perspectiva de género en la atención a personas en situación de exclusión residencial

Durante los días 10 y 11 de junio, hemos asistido a la primera formación sobre género en el Centro de Acogida e Inserción para Personas Sin Hogar (CAI) de Alicante, de titularidad municipal, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC). La realización de esta acción formativa, dirigida a profesionales del servicio, ha sido posible gracias al apoyo y compromiso de la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Alicante, en el marco del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género.

La formación, con el título “¿Cómo incorporar la perspectiva de género en el trabajo en exclusión residencial?”, ha sido impartida por Gemma Altell, psicóloga, anterior subdirectora del Área de Adicciones, Género y Familia de FSC.

En este curso, trabajamos los conceptos básicos de género e identificamos cómo aplicar herramientas de análisis con perspectiva de género en la atención a personas en situación de exclusión residencial. Además, surgieron propuestas de mejora a aplicar en el centro y conocimos cómo poder introducir la mirada de género en la normativa y funcionamiento diario. De esta formación destacamos, en cuanto a las conclusiones, y tras la valoración del sentir del equipo, la importancia de introducir medidas que favorezcan la situación de las mujeres en el CAI de Alicante, para conseguir una igualdad real y efectiva entre las personas participantes en el servicio.

Entre otras aportaciones, se valoró la incorporación de las siguientes propuestas: la introducción de kits de higiene femenina en el programa de acogida; desarrollar un espacio propio de descanso para las mujeres; la disposición de pestillos en los lavabos de los espacios comunes del centro para garantizar una mayor seguridad; posibilidad de lavado de la ropa interior de forma separada; desarrollar la posibilidad de una vivienda exclusiva para mujeres; valorar la posibilidad de separar zonas por género y disponer de un referente de mujeres y personas LGTBI en el centro.

Creemos que son absolutamente necesarias este tipo de formaciones de género que proporcionan espacios de convivencia e intercambio de opiniones entre profesionales, lo que se transforma en una mayor capacidad de trabajo conjunta de equipo, la reflexión sobre nuevas ideas y la realización de aportaciones para un proyecto común con perspectiva de género.


Verónica Illán Candel
Técnica auxiliar educativa y Vanesa Gómez Moreno, trabajadora social del CAI de Alicante, dirigido por la Fundación Salud y Comunidad.

A raíz del curso...

Estas líneas las escribo al calor de la experiencia formativa. Más allá de objetivos y contenidos del curso, hay, una semana después de su impartición, resonancias e intuiciones que necesito escribir para terminar de darles forma…

Tiendo a pensar en esquemas, en estructuras en equilibrio, en claves y flechas. A estas alturas, me resulta cansino precisar si esta forma de aprehender el mundo viene de serie, con mi vigésimo tercer par cromosómico, si fue arraigando en mí durante los procesos de socialización de género, si forma parte de mi organización neurológica o fue porque caí accidentalmente en una marmita de pequeño. De un modo u otro, me resulta fácil codificar lo que ocurre en mapas conceptuales, en constelaciones, en sistemas geométricos, en dibujos, en imágenes, en metáforas, en mecanismos, en juegos y, en ocasiones, en versos y silencios. Sé que no es la única forma de pensar, probablemente tampoco la mejor, en todo caso es la mía y es la que puedo poner al servicio de mi trabajo en el centro.

El curso me ha puesto frente a otra forma de acción y pensamiento que me maravilla. A falta de encontrar una palabra para describirla o de un mapa para fijarla, se me ocurre el baile como metáfora... No es el todo simultáneo sino la construcción secuencial, no es ni el árbol ni el bosque, sino el crecimiento y devenir de ambos, no es la ocupación de la totalidad del espacio mental sino la articulación de un discurso en movimiento que se construye, envuelve y desenvuelve junto a otros movimientos, es un decir que rodea y configura, que acaricia, mueve sin violencia, y pone en juego a todo el ser en un orden confuso, en una confusión ordenada. No es solo el programa, el tesón y el objetivo sino también, la espontaneidad, la emoción y el disfrute. No es tanto la precisión en la trazabilidad del argumento como la intuición en la compleja pirueta, el giro inesperado, la vuelta dada. Es la sutileza del gesto que invita, es lo evidente, aunque no dicho, es lo insinuado, es el ritmo donde se da, sin incongruencia, la presencia para sostener y el espacio para posibilitar el movimiento ajeno. No es solo el decir sino la escucha, no es solo el incidir sino el alojar.

He conocido a grandes hombres y mujeres, singulares en estas y otras formas de pensamiento, pero de entre todas las posibilidades, el curso me ha permitido acercarme, de otro modo, a grandes mujeres que “bailan” en el desarrollo de su profesionalidad. Es una danza que no deja de sorprenderme, quizás porque yo para bailar necesito espacios más privados y seguros.

En mi casa, hay un refrán parodiado que nos hace sonreír: “detrás de todo gran hombre siempre hay... una mujer sorprendida”, sirve también en orden inverso y sirve, más allá de decidir quién está delante y quién está detrás, para llevar la mirada de la grandeza al asombro.

Creo que nos admiramos poco... o quizás nos decimos poco lo mucho que nos admiramos, de un modo u otro, la falta de este asombro mutuo es triste y mal pronóstico de profesionalidad en tareas donde necesitamos continuamente ilusionar e ilusionarnos.

En el CAI de Alicante, no nos faltan motivos para la preocupación, la tristeza, la frustración o incluso para el enfado, pero tenemos también motivos sobrados para la admiración. Admirarnos de lo que como equipo hemos vivido, de lo que ahora somos, de lo que podemos llegar a ser. Permitirnos también el asombro hacia cada individualidad concreta en todo lo que la otra, o el otro nos regala de sí. Es en esta apertura donde hacemos el tránsito de vivir condenados a soportarnos a estar liberados para sostenernos, de garantizar el cuidado mutuo que nos vitaliza en el cuidado ajeno.

En el curso, no hablamos explícitamente en estos términos, hablamos, más bien de esa extraña cosa que es hacernos personas identificadas con un género, hablamos de desigualdad, de exclusión residencial, de mejoras de proyecto, de tiempos viejos y gafas nuevas, de perspectiva de género. Pero más allá de reducirlo a conceptos me quedo con la riqueza y honesta admiración de haber visto a una excelente docente y a un gran equipo, mayoritariamente femenino, construir nuevos pasos en un movimiento que nos compromete a todas, que nos implica a todos.

Tiempo tenemos ahora de retomar y operativizar propuestas; me quedo, sin embargo, en estas líneas con la intuición y la admiración que las alienta. Me quedo con esto y el agradecimiento por este tiempo de femenina presencia compartida en el centro.


Testimonio anónimo.


Los menores del Centro de Acogimiento Especializado “Valle de Cayón” participan en un directo radiofónico

Un grupo de menores de este servicio de la Dirección General de Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), en consorcio con la Asociación Lagunduz, ha visitado las instalaciones de una emisora de radio en Santander para conocer de primera mano el trabajo que realizan los y las profesionales de este medio de comunicación, en el que están especialmente interesados/as, a raíz del Taller de Radio que se realiza con muy buena acogida en el centro.

Durante todo el curso escolar, el equipo profesional del servicio se ha puesto en contacto con emisoras de radio locales, para poderlas visitar y que, de esta forma, los y las menores puedan conocer de primera mano el trabajo realizado en una emisora de radio. Tras visitar la Cadena SER de Santander, esta vez ha sido Arco FM la que les ha invitado a conocer sus instalaciones, para hacerles partícipes de su trabajo.

Esta actividad se enmarca en el Taller de Radio que se viene realizando en el servicio, en el que los y las menores, además de recoger información, escribir sus propias noticias, aprender muletillas que les puedan valer de apoyo a la hora de grabar o realizar ejercicios de dicción y pronunciación, han aprendido nociones sobre la historia de la radio, cuestiones técnicas sobre estudios de grabación y las tareas que se realizan en este medio, además de conocer las diferentes emisoras que existen, y otros aspectos sobre comunicación radiofónica.

Además, los y las menores han creado con gran implicación su propio programa de radio, elaborando ellos/as mismos/as el logo del espacio, han seleccionado la música, han grabado las diferentes secciones y han realizado otras tareas, más directamente vinculadas con el ámbito de la publicidad.

Tras acordar con Arco FM la visita a finales del mes de junio en sus instalaciones de Santander, y comentarles a los y las menores que se iba a realizar visita, se pusieron muy contentos/as y se mostraron muy interesados/as en conocer esta emisora, descubriendo que muchos de los programas que allí se realizan, son de sus gustos personales. Según hemos podido saber, tenían verdadera ilusión de que llegara el día de la visita.

“Nos atendió de primera mano Nano Teja de Juana, periodista y director de la misma, que muy amablemente nos fue explicando desde cuestiones técnicas al trabajo de redacción y locución que allí se realiza. Primeramente, nos informó sobre los programas, y los y las menores aprovecharon desde un inicio para trasladarle sus inquietudes y distintas preguntas, a las que fue contestando. Posteriormente, conocimos la redacción y el trabajo que se hace más relacionado con la publicidad”, explican desde el centro.

Pero, sin duda, el momento más esperado para los y las menores fue cuando llegaron a los estudios de grabación, y el director de la emisora les explicó detalladamente el trabajo que se realiza a la hora de emitir en directo o bien de grabar entrevistas telefónicas o breves noticias informativas.

“Nos dijo que en breves momentos iban a emitir en directo un programa magazín en el que podíamos participar. Los y las menores, emocionados/as, se sentaron en la mesa del estudio de grabación, y tras comenzar el programa, esta vez fue Nano el que les hizo diversas preguntas, a las que ellos/as respondieron con gran elocuencia y buen humor, disfrutando de un rato realmente divertido”.

Cabe destacar que el comportamiento de los y las menores fue excelente y su implicación en la actividad también, incluso alguno/a mostró especial interés en conocer los estudios a realizar para poder trabajar en un futuro en una emisora de radio.

Queremos agradecer a los y las profesionales de esta emisora de radio el buen trato recibido y por habernos hecho partícipes de su trabajo diario, invitando a los y las menores a participar en un directo radiofónico, verdaderamente emocionante para ellos/as.


“Como voluntarios/as estamos ahí para escuchar a los usuarios/as, ayudarles, hacerles reír y que sientan que los queremos”

Pedro Dolado y Mª Ángeles Cuadrado forman parte de la gran familia de la Residencia y Centro de Día “Las Fuentes”, perteneciente al Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), gestionada y dirigida por la Fundación Salud y Comunidad (FSC). Ambos tuvieron a sus madres en el centro de día y desde entonces, no han dejado de ayudar y colaborar en el servicio. Pedro, soriano de 68 años de edad, es voluntario desde el año 2012 y Mª Ángeles, de 52 años de edad, natural de Villasarracino (Palencia), es voluntaria desde principios del pasado año. En esta entrevista, conoceremos mejor su actividad de voluntariado.

- ¿Qué es lo que más os gusta de la labor que realizáis?

Mª Ángeles: En mi caso, ninguna tarea en concreto, me gusta todo lo que hago, y considero que todas las actividades en sí son importantes, en todas ellas me siento muy a gusto y en todas ayudo a las personas usuarias de una forma u otra, ya sea llevándolas en silla, animándolas, dándoles conversación, acompañándolas al médico o estando con ellas cantando en mitad de un cumpleaños.

Pedro: El poder satisfacer necesidades que, en ocasiones, no pueden realizar los familiares de la persona usuaria por diversos motivos.

- Pedro,  en tu caso ¿en qué consiste tu tarea como voluntario?

Generalmente, suelo colaborar como voluntario cuando se organizan salidas al entorno, salidas terapéuticas y cafés tertulias. Además, tengo disponibilidad para acompañamientos médicos de todos aquellos usuarios/as que no disponen de red de apoyo sociofamiliar.

- Mª Ángeles, para ti ¿qué significa ser voluntaria?

Significa ser un apoyo en actividades que se realizan en el centro y ser útil en los momentos que nos necesiten. Siento que como voluntarios/as estamos ahí para escuchar a los usuarios/as, ayudarles, hacerles reír y que sientan que los queremos.

- En común tenéis que vuestras madres han sido usuarias del Centro de Día “Las Fuentes”. Pedro, tu madre Candelas estuvo en el servicio de 2009 a 2010, año en que le concedieron plaza residencial pública en otro centro. Mª Ángeles, en tu caso, tu madre Demetria estuvo con nosotros/as desde el año 2009 hasta el pasado año.

Pedro y Mª Ángeles: Así es.

- ¿Os motiva el hecho de haber tenido a vuestras madres en el servicio, a la hora de realizar esta tarea de voluntariado?

Mª Ángeles:  Sí, está claro que el hecho de que mi madre estuviera aquí, me abrió y facilitó este camino.

Debo reconocer que siempre había tenido el pensamiento de ayuda a los demás. Cuando dejé de trabajar y mis hijos se hicieron mayores, sentí que ya había llegado mi momento y al ver que en el centro había un Programa de Voluntariado, no dudé en unirme.

Cuantas más manos hay a la hora de organizar una actividad, más personas se pueden beneficiar de ella, y esa ha sido siempre mi inquietud y mi objetivo.

Pedro: Me uno a las palabras de Mª Ángeles.

- ¿Cuánto tiempo le dedicáis al voluntariado a la semana?

Pedro: En mi caso, una vez programadas las actividades por los profesionales del centro, observo cuáles me encajan bien por día y horario. El tiempo varía en función de ello.

Mª Ángeles: Como mínimo, le dedico una hora a la semana, coincidiendo con la actividad de bingo. Hay semanas que, si hay actividades lúdicas y de entretenimiento, como salidas de entorno, cumpleaños del mes y/o manualidades, llego a hacer unas 3 horas de voluntariado.

- ¿Cómo es la relación con los usuarios/as del servicio?

Pedro: Es buena. Conozco a casi todos/as, y para mí son mucho más que residentes.

Mª Ángeles: Mi relación es muy buena porque me veo muy cercana a ellos/as. Siento que ya hay una confianza y que, por tanto, tengo esa libertad de aportarles mi  tiempo de escucha y dedicación. Cuando ellos/as están más apáticos o “sin ganas” de hacer una actividad, esa fortaleza de tener esta confianza mutua, hace que los pueda animar y motivar.

- ¿Y cómo es la relación con el equipo profesional y el resto de voluntarios/as?

Pedro: Con todos los profesionales del centro, así como con el resto de voluntariado, mi relación es muy buena. En mi caso, me conocen desde 2009 y la confianza que existe ya es mutua después de tantos años.

Mª Ángeles: La relación es excelente. Con ellos/as me siento muy a gusto y tengo total confianza. De hecho, tenemos nuestro propio grupito de WhatsApp y enseguida nos preocupamos unos por otros, en cuanto surge algo.

Con los y las profesionales me siento muy bien, dado que es un equipo joven y dinámico y me he sentido muy bien integrada desde el primer momento. El hecho de haber sido familiar antes que voluntaria, tiene la ventaja de conocer mejor a los trabajadores/as y conocer el centro y las instalaciones como si fuera mi segunda casa.

- ¿Cuál ha sido el mejor momento que habéis vivido como voluntarios/as o con qué recuerdo os quedáis de vuestra experiencia de voluntariado hasta el momento?

Pedro: No tengo un recuerdo o momento especial, tampoco recuerdo malos momentos. Para mí, todos y cada uno de ellos tienen especial importancia, desde los momentos más festivos hasta diálogos y pequeñas conversaciones.

Mª Ángeles: Me quedo con el recuerdo de la sesión de maquillaje y de pintacaras que se llevó a cabo en el 22 aniversario del centro, con la ayuda de Escuelas Pías Santa Engracia. Tengo grabada en mi memoria las caras y expresiones que pusieron al verse en imágenes captadas con el móvil, y eso no tiene precio. Lo que me pude reír… aunque ellos/as al principio no querían que les pintasen.

Es una gozada sentir también cómo esperan los jueves la actividad de bingo, dado que sus caras son de ansia y de ilusión, y ya ni te cuento como les toque los bombones, caramelos o algún pequeño obsequio…

- ¿Qué habéis aprendido de todo ello o qué beneficios tiene para vosotros/as la actividad de voluntariado?

Pedro: Para mí es sumamente gratificante dedicar un poquito de mi tiempo a realizar esta labor, me siento bien conmigo mismo haciéndola, me reconforta.

Mª Ángeles: Me ha ayudado a valorar y tener presente que debo disfrutar del día a día. Todos/as seremos mayores y a todos/as nos gustará, que cuando llegue el momento, además de por parte de la familia, nos sintamos queridos por otras personas que no son tan allegadas. A nivel personal, también me aporta la sensación de sentirme útil y de que hay más mundo fuera de casa (tele, cafés con amigas…etc.).

- ¿Os gustaría  aprovechar esta entrevista para hacer algún otro comentario como voluntarios/as de la Fundación Salud y Comunidad?

Pedro: Sí, quiero aprovechar esta ocasión para mostrar mi gratitud a todos vosotros/as por la labor que hacéis. Candelas, mi madre, pasó algún tiempo en el servicio y desde  entonces, estoy vinculado a este centro.

Mª Ángeles: En mi caso, también. Animo a todas aquellas personas que estén leyendo esta entrevista, sobre todo, si son familiares, a que se unan al grupo de personas voluntarias,  ya que lo pasarán muy bien, y serán muy bien recibidas por todos nosotros/as.

Como hija de familiar que ha estado en el centro, me gustaría aprovechar esta ocasión para expresar mi gratitud y mi satisfacción por y para el centro. El tiempo que estuvo mi madre aquí fue muy beneficioso para ella y para mí como familiar, por la tranquilidad que me generó ver lo contenta que ella venía al centro de día. De hecho, tengo pedida plaza pública solamente en este centro. Por todo ello, gracias.


Los menores del Hogar para la socialización “La Senda” reciben formación sobre violencia machista en un taller de sensibilización

El Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales para Menores Infractores “La Senda”, de titularidad de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Villatoro (Burgos), ha organizado un taller dinámico de sensibilización sobre violencia de género, dirigido a los y las adolescentes que actualmente residen en el servicio, con el que se ha pretendido, entre otras cosas, que aprendan de la experiencia real de otra persona, dado que durante el taller se contó con el testimonio de una víctima de violencia de género. La actividad ha tenido una gran acogida entre los y las menores.

La violencia de género es una problemática muy frecuente, también entre los jóvenes, y desde el equipo educativo de este servicio se viene detectando cierta desinformación sobre esta temática en los y menores con los que se trabaja. En muchas ocasiones, se detectan actitudes machistas en los chicos, normalización de los celos y de la posesión sobre sus parejas, así como actitudes de sumisión y normalización de comportamientos machistas en sus parejas. “Muchas de estas relaciones tóxicas perjudican gravemente la autoestima de las menores y agravan sus conflictos familiares, razones por las cuales consideramos importante trabajar este tema con ellos”, señalan desde el Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales para Menores “La Senda”.

Además, se considera “necesario que los y las menores sepan identificar una relación de violencia de género si la están sufriendo, o bien si le está ocurriendo a alguna persona de su entorno; que conozcan los efectos que tiene este hecho sobre la víctima y, sobre todo, los recursos de los que disponen para poder poner fin a la relación”.

Por todo ello, se ha realizado este taller para preparar a los y las jóvenes a identificar una relación de violencia de género; fomentar las relaciones sanas entre iguales; concienciar sobre la realidad de la violencia de género y visibilizar las consecuencias que pueden tener estas relaciones sobre la víctima, además de concienciar a los y las menores sobre la importancia de ciertas actitudes o comportamientos, como es el caso de los celos, la posesión, sumisión, dependencia emocional, agresiones físicas, psicológicas o sexuales para tratar de prevenirlas.  También, se ha facilitado información a las adolescentes para enfrentarse a la situación de poner fin a una relación de violencia de género dañina y sobre los recursos a los que poder acudir, en caso de requerirlos.

En cuanto a la metodología utilizada, el taller ha tenido un carácter interactivo. Al inicio del mismo, se distribuyeron unas hojas con una serie de afirmaciones, dirigidas a los y las menores, como, por ejemplo: “En el año 2018 fueron asesinadas a manos de sus parejas X mujeres” para que ellos/as cumplimentaran este dato y posteriormente, se comprobara si correspondía con la cifra real. La idea era que, a través de estos datos contrastados, fueran conscientes del nivel de información que tienen sobre el tema, concienciándolos sobre la gravedad de la violencia de género y sobre el número de personas a las que puede llegar a afectar.

Posteriormente, se procedió a la visualización de un vídeo sobre una mujer que se arroja por la ventana tras sufrir una brutal paliza a manos de su marido, en presencia de su hijo de 4 años. “El vídeo es bastante impactante y evidencia los niveles de violencia a los que puede llegar un agresor y las consecuencias que en este caso tienen estos hechos para la víctima, que queda paralítica”.

En tercer lugar, se les explicó el ciclo de la violencia de género y sus fases, con la intencionalidad de que trataran de identificarlas. “Esto se hizo con la finalidad de que entendieran la dificultad que tienen algunas personas de ser conscientes de estas situaciones y de la importancia de finalizar estas relaciones, ya que en algunas fases del ciclo, como es la fase de luna de miel, el agresor complace a la víctima y ella cree que va a cambiar, pero aclaramos que es algo cíclico y que siempre vuelve a repetirse el episodio de violencia y agresiones físicas, psicológicas o sexuales en la fase de explosión, tras una fase previa de acumulación de tensión. Los menores lo comprenden perfectamente”, explican desde el Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales para Menores “La Senda”.

Para finalizar el taller, se procedió a realizar una entrevista a una joven que se había ofrecido a contar a los y las menores su experiencia respecto a una situación vivida de violencia de género, y se pasó un cuestionario para que los menores pudieran reflejar su opinión sobre el taller en su conjunto, destacando respuestas como “He aprendido que el amor no tiene que doler y que hay que saber identificar las situaciones”, “Me ha impactado lo fuerte que fue la chica al poder salir de esa situación tan complicada”, “He aprendido que nunca debemos dejar que nadie nos corte las alas ni nuestros sueños”.

Entre otras historias que hemos podido conocer posteriormente, una residente, a fecha de la realización del taller, mantenía una relación tóxica de pareja. En la actualidad, ha finalizado esa relación y durante los días posteriores a la realización del taller, admitía sentirse identificada con algunas de las situaciones que explicaba la entrevistada y con sentimientos en los que se veía reflejada. Sin duda, el taller ha sido positivo para que pudiera reflexionar sobre su relación de pareja.

Por otra parte, días posteriores a la realización del taller, otra menor mantuvo una conversación con su tutora en la que le explicaba su anterior relación de 4 años, en la que ella misma reconoció sentirse mal en varias ocasiones por comportamientos machistas por parte de su pareja. La educadora hizo hincapié en las consecuencias que puede tener una primera relación de estas características, en la que la personalidad aún no está formada y se pueden llegar a tolerar muchas actitudes que son dañinas para la persona.

En el caso de un residente, sabemos que durante la realización del taller se mostró atento y con interés. Esa misma noche reconoció que el taller le había “tocado” al recordarle ciertos episodios vividos en su infancia. Se trata de un menor con actitudes en ocasiones machistas, de acuerdo con lo que nos trasladan desde el servicio, y “es positivo para él desarrollar la empatía hacia mujeres que sufren violencia de género, aprender a comprender lo que está bien y lo que está mal y, sobre todo, a distinguir lo que es violencia, que no siempre es física, ya que en su entorno la educación en este ámbito posiblemente flaquea”.

Por último, la invitada a la que se entrevistó reconoció haber salido con una sensación muy positiva del centro, tras haber participado en el taller y haber hablado con los y las menores sobre su experiencia personal. A modo de conclusión, podemos afirmar que los objetivos que nos planteamos, previa realización de la actividad, han sido cumplidos con éxito y que previsiblemente, se realizarán más talleres de estas características, una vez ha quedado comprobada su efectividad.


Los mayores del Centro de Día Psicogeriátrico “Bizia” participan en encuentros intergeneracionales con menores en colegios de Álava

Las personas mayores usuarias de este servicio, perteneciente al Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación de Álava, gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) y el Grupo Lagunduz, han realizado durante el curso escolar que acaba de finalizar, diferentes intercambios intergeneracionales con menores, a través de los cuales se busca promover el vínculo y el enriquecimiento mutuo. Con estos encuentros, los mayores se benefician del dinamismo y la alegría que les transmiten los menores y aprenden a ver a las personas mayores con naturalidad, aprendiendo además de su experiencia vital.

El pasado año, en vista de la satisfacción observada en nuestros usuarios/as cuando recibían las visitas de los y las menores escolares, nos planteamos la posibilidad de ser nosotros/as quienes gestionáramos más directamente esta actividad para visitar a los niños/as, a través de la organización de salidas a diferentes colegios públicos.

Por proximidad de parte del equipo profesional del servicio a ciertos colegios/ikastolas, se decidió realizar la actividad con el CEIP Ikastola Adurtza en Vitoria-Gasteiz, teniendo muy buena acogida esta primera experiencia.

Durante este año 2019, se ha vuelto a retomar la actividad tras el comienzo del nuevo curso y se han realizado tres nuevos intercambios generacionales, dos de ellos con el CEIP Ikastola Adurtza, y uno con el CEP Dulantzi, en Alegría-Dulantzi.

Todos los intercambios se han realizado en aulas con niños/as de 5 años, dado que la experiencia nos dice que a los más pequeños les resulta más fácil interactuar con las personas mayores, con mayor naturalidad y sin perjuicios, disfrutando ya del primer encuentro con ellas en los pasillos de los colegios.

Nuestro objetivo fue el intercambio intergeneracional entre niños/as y mayores con deterioro cognitivo en el que fueran los mayores, quienes, a pesar de su deterioro, ejercieran de “profesores/as” con ellos/as y les enseñaran diferentes valores, capacidades, etc., a través de la lectura de cuentos. Valores como la importancia del trabajo en equipo o la ayuda mutua, que tan bien conocen los mayores.

La actividad principal consistió en la lectura de cuentos infantiles por parte de las personas mayores, convirtiendo este encuentro en algo que fuera mucho más allá de una actividad lúdica, dotándole de un carácter terapéutico y de aprendizaje.

A modo de resultado final, hemos observado que nuestros usuarios/as “vuelven a despertar”, y se sienten con mayor entusiasmo y alegría, se ríen, se abrazan a los niños/as, se dejan querer por ellos/as….

Por su parte, los menores admiran a las personas mayores y las escuchan con atención, demostrando su cariño y agradecimiento por los cuentos leídos, con múltiples abrazos, besos, dibujos y actuaciones muy divertidas.

Por ello, desde estas líneas queremos dar las gracias a las personas responsables de ambos colegios, CEIP Ikastola Adurtza en Vitoria-Gasteiz, y CEP Dulantzi, en Alegría-Dulantzi, por permitirnos disfrutar de esta aventura de compartir juntos y ver los rostros de entusiasmo y alegría de los usuarios/a de este servicio, satisfacción también reflejada en las caras de los y las menores.

En este servicio, apostamos por crear un espacio enriquecedor de encuentro entre diferentes generaciones con actividades que beneficien tanto a los y las menores como a los usuarios/as del centro, y queremos agradecer a todas las personas que han hecho posible que hayamos podido llevar a cabo estos intercambios intergeneracionales que tan buena acogida siguen teniendo encuentro tras encuentro, esperando repetir pronto.


Buena aceptación del Programa de Intervención Psicosocial en la unidad de trastorno mental severo del Centro Gerontológico “Egogain”

Desde hace 7 años, la Fundación Salud y Comunidad (FSC) y el Grupo Lagunduz gestionan el Programa de Intervención Psicosocial del Centro Gerontológico “Egogain” de Eibar, uniéndose posteriormente la asociación Lahar Elkargoa. El servicio pertenece a la Diputación Foral de Gipuzkoa y consta de unidad residencial, centro de día, unidad psicogeriátrica y unidad de trastorno mental severo (URTMS). En esta ocasión, queremos conocer más de cerca el trabajo realizado en esta última unidad, de la mano de nuestros compañeros Maider Irisarri (dinamizadora de la misma) y Pedro Bilbatua (coordinador de Programas de Intervención Psicosocial).

La URTMS se encuentra ubicada en la 6ª planta del centro, tiene una capacidad para 13 personas y está destinada a residentes de 50 a 65 años con una patología mental severa que se encuentran estables.

El objetivo de la unidad es el de rehabilitar o mantener las capacidades y actividades de la vida diaria, participar del ocio y tiempo libre de una manera normalizada, maximizar la funcionalidad de las personas residentes para que tengan acceso a los servicios y oportunidades fundamentales y que puedan integrarse plenamente en la comunidad.

Se pretende que, a través de este proceso rehabilitador, los usuarios/as de esta unidad sean capaces de incrementar su independencia y autonomía, a través del desarrollo de sus habilidades.

La unidad funciona en régimen abierto. Algunas de las personas residentes en ella salen a realizar otro tipo de tareas ocupacionales y rehabilitadoras en otras entidades, como es el caso del Centro de Día de AGIFES y los Talleres Protegidos GUREAK.

En la unidad, se desarrollan diferentes actividades y talleres de carácter obligatorio. Entre otros, talleres de Lectura Fácil, psicoeducación, salud, prensa, expresión artística y creatividad, memoria, jardinería, actividades lúdicas, intergeneracionales, salidas culturales, café tertulia…

Igualmente, se celebran las fiestas tradicionales como Gaztainerre, San Andrés, Carnaval, Navidad… y los cumpleaños de las personas integrantes de la unidad, contando para ello con el apoyo del personal auxiliar, así como de una dinamizadora y un monitor, además de realizar actividades instrumentales (compras, cocina, hacer las camas…), estas últimas para apoyar la labor de rehabilitación.

De acuerdo con los últimos datos de los que disponemos, todas las actividades tienen una buena aceptación; en especial, las lúdicas, los talleres de memoria y lectura, así como las actividades intergeneracionales, contando también con buena acogida la visita de los niños/as de un colegio cercano que además participan colaborando en el cuidado de los huertos de la unidad.

Por otra parte, el día a día de la unidad está organizado de la siguiente manera: los usuarios/as se levantan a las 8:00 de la mañana y realizan el aseo personal, contando con la supervisión y apoyo del equipo profesional, en el caso de aquellas personas que lo precisan.

Tras el aseo personal, desayunan en la propia unidad, en la que se prepara, sirviéndose el desayuno entre ellos/as. Posteriormente, las personas que acuden a otros servicios (AGIFES y GUREAK), se dirigen a los mismos y para el resto, comienzan las diferentes tareas domésticas a realizar (bajar a lavandería, ir a por la prensa diaria, cuidar el huerto…), hasta las 09:30, hora en la que se realiza la actividad de “Buenos días”. De 10:00 a 12:00, tienen lugar las diferentes actividades y talleres mencionados anteriormente, para finalizar con un espacio de descanso, comida y siesta.

Por la tarde, se realizan actividades lúdicas (cartas, pasatiempos…) con apoyo del personal cuidador. Tras ellas, tiene lugar la merienda y posteriormente, cada persona dedica el tiempo a actividades de su interés hasta las 19:30, hora en la que se realiza la actividad de “Buenas tardes”. Tras la cena y toma de medicación, los usuarios/as  permanecen en la unidad viendo la televisión, ya sea en la sala común o en su habitación, hasta la hora de acostarse.

Además, cabe destacar que contamos con un Plan Personalizado de atención, que permite detectar las necesidades de cada persona, de cara a la intervención, y que ha resultado ser un buen instrumento para la mejora de nuestra labor.

En cuanto a la evaluación de resultados, se aplican las escalas REHAB para medir el nivel de competencia personal y EVDP, a través de la cual se mide el nivel de desempeño psicosocial. Estas escalas han sido implementadas por la Diputación Foral para todos los recursos de Salud Mental.

Por último, la valoración que hacemos de la labor realizada en el Programa de Intervención Psicosocial del Centro Gerontológico “Egogain” de Eibar es positiva, lo cual demuestra la eficiencia de un modelo de gestión que nos está ofreciendo muy buenos resultados.

Desde su ingreso en el centro, las personas usuarias han mejorado en aquellas capacidades en las que mostraban dificultades previo ingreso. En este sentido, se observa mejoría en la lectura, escritura, atención… de los usuarios/as de la unidad, gracias a las labores de apoyo. Además, cabe destacar su integración en la vida del centro y de la ciudad, manteniendo estable su situación.

El Programa de Intervención Psicosocial de este servicio es el resultado del compromiso y la confianza mutua entre FSC, el Grupo Lagunduz y la asociación Lahar Elkargoa con la Diputación de Guipúzcoa, para seguir desarrollando este proyecto. Desde nuestra entidad queremos expresar la satisfacción por tan buenos resultados, desde el compromiso de tratar de ofrecer siempre la mayor calidad en la atención y asistencia a las personas residentes.


La Residencia y Centro de Día “Els Arcs” de Figueras celebra el Día Internacional del Orgullo LGBTI con el lema “Tod@s somos iguales y diferentes”

El servicio, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Figueras (Gerona), de titularidad de la Generalitat de Cataluña, está organizando para el próximo día 28 de junio, Día Internacional del Orgullo LGBTI, una jornada sobre la diversidad sexual, afectiva y de género. Se incluye un interesante programa de actividades que tendrá lugar en horario de mañana y tarde en el servicio.

 Con el fin de visibilizar la no discriminación de las personas mayores y sensibilizar contra la homofobia, bifobia o transfobia que pueden sufrir las personas más vulnerables, se está organizado en la Residencia y Centro de Día “Els Arcs” una jornada sobre la diversidad afectiva, sexual y de género.

A través de la misma, se pretende sensibilizar a los trabajadores/as, usuarios/as y familiares del servicio, sobre la necesidad de respetar la diversidad sexual y de género y los derechos de las personas LGBTI.

Cabe señalar en este sentido que el Parlamento de Cataluña aprobó hace unos años la Ley 11/2014 para garantizar los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia. El artículo 17.4 de esta ley regula que en las residencias de personas mayores no se produzcan situaciones de discriminación de las personas LGBTI.

El programa incluye las siguientes actividades:

  • A las 11:00 horas, realización de la charla titulada “Diversidad”, en la que se explicará este concepto, y cuyo objetivo es recalcar que todos/as somos iguales y diferentes en cuanto a sexo, género y formas de amar. La charla correrá a cargo de Martina Sant, trabajadora social del servicio.
  • 12 horas: Proyección del documental “Tránsito, menores transexuales” que muestra la experiencia de familias con menores que han realizado el cambio de sexo.
  • 17 horas: Charla y dinámica denominada “Identitades” sobre las diferentes relaciones afectivas. A cargo de Martina Sant, trabajadora del servicio.
  • 17.30 horas: Proyección del documental “Homo baby boom” que explica la vida cotidiana de familias homoparentales, es decir aquellas en las que una pareja de hombres o de mujeres se convierten en progenitores de uno o más niños/as.

Además, durante toda esta semana se están leyendo relatos cortos escritos en primera persona sobre la historia de vida de personas mayores de 50 años LGBTI de la ciudad de Barcelona, recogidos en un libro elegido para la ocasión.

Los relatos que forman parte de este libro son historias verídicas. Ocho personas relatan cómo han vivido la diferencia. Son relatos de vidas estigmatizadas. En la juventud y en buena parte de la vida adulta de los protagonistas -mujeres y hombres-, el hecho de sentir deseo por personas del mismo sexo o identificarse con un género diferente al sexo biológico era una desviación inaceptable, un error de la naturaleza, que había que llevar en secreto, ya que en caso de revelarse o descubrirse habría sido motivo de condena, moral y física. Sin duda, verdaderos ejemplos de valentía por defender su identidad y la de todo el colectivo LGBTI.


El Hogar y Centro de Día “San José” de Zaragoza gestionado por FSC se suma al proyecto “Terceros en edad, primeros en reciclar”

El servicio, perteneciente al Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), va a poner en marcha próximamente el proyecto de educación y sensibilidad ambiental “Terceros en edad, primeros en reciclar”, impulsado por el Gobierno de Aragón, en colaboración con Ecoembes, organización dedicada a cuidar del medio ambiente a través del reciclaje y el ecodiseño de los envases en España.

Las personas mayores usuarias del Hogar y Centro de Día “San José” de Zaragoza se muestran muy motivadas por participar en este proyecto con gran valor social y ambiental, diseñado y dirigido de forma específica a mayores, porque su implicación en el cuidado del medio ambiente y el reciclaje, es fundamental. Se trata de un programa pionero, desarrollado hasta el momento en las comunidades de La Rioja y Cantabria, al que ahora se le da continuidad en Aragón.

El proyecto, de carácter voluntario para todos aquellos centros de Aragón que deseen participar, tiene dos objetivos fundamentales: uno social y otro medioambiental. Se trata, por un lado, de conectar con los mayores y de acercarles el reciclaje desde sus necesidades, intereses y aspiraciones, haciéndoles sentir imprescindibles en el reto común de cuidar el medio ambiente, a través del reciclaje.

Y, por otro lado, que entre el colectivo de mayores se consiga reciclar más y mejor. Cabe destacar que, entre otras cosas, el programa tratará de resolver las principales dudas que a los mayores les hayan surgido al utilizar el contenedor amarillo, recordándoles la importancia de la colaboración ciudadana para llevar a cabo adecuadamente la recogida selectiva de envases ligeros.

Este nuevo programa incluye además actividades intergeneracionales, lúdicas, talleres y salidas, que el Gobierno de Aragón ha puesto a disposición de los centros de mayores que participan. La empresa Bioma Consultores, contratada por Ecoembes, se ha puesto en contacto con el Hogar y Centro de Día “San José” de Zaragoza para informar de las acciones concretas que podrían hacerse, adaptadas a las características y posibilidades del servicio.

Tal y como hemos podido saber, la empresa llevará próximamente contenedores de reciclaje de envases y de papel al centro, realizando complementariamente una charla formativa sobre el proyecto y una actividad lúdica con objetos reciclables (limpios), vinculándola al uso correcto de contenedores.

Esperamos que estas actividades de concienciación sobre residuos y reciclaje, dirigidas específicamente a mayores, permitan una mayor sensibilización en este colectivo respecto a este tema, dados los grandes desafíos que nos sigue planteando el medio ambiente.


Foto: Ecoembes


“Desde mis inicios como directora del centro he contado con un gran equipo de profesionales comprometidos en ofrecer un servicio de calidad”

Mariló Chacón es desde hace 4 años la directora de las Viviendas con Servicios para personas mayores “Gran Vía” de titularidad del Ayuntamiento de Barcelona, que dirige y gestiona la Fundación Salud y Comunidad (FSC). Su experiencia laboral trabajando con personas mayores se remonta a 11 años atrás. En cuanto a su perfil académico, cuenta con el Grado de Trabajo Social y con un Postgrado de Intervención con familias en riesgo y menores en conducta antisocial. En esta entrevista, conoceremos mejor el servicio, que además acaba de celebrar su 15º aniversario, y su trayectoria profesional en él.

¿Cuáles consideras que son las señas de identidad de las Viviendas con Servicios “Gran Vía” de Barcelona?

Estas viviendas están pensadas y diseñadas para las personas mayores. Las viviendas son promociones de pisos en alquiler del Patronato Municipal de la Vivienda.

El objetivo general de las viviendas con servicios es ofrecer a las personas mayores de esta ciudad una vivienda adaptada, segura, confortable e integrada en la comunidad, contando con el soporte necesario para ello.

Además, a diferencia de otros recursos similares, este equipamiento es pionero en integrar en un mismo espacio viviendas para personas mayores y jóvenes.

¿Qué tipo de prestaciones puede encontrar una persona residente en el centro?

Contamos con una serie de espacios comunitarios como pueden ser la lavandería, espacios exteriores y la sala polivalente donde realizamos las actividades de dinamización del centro.

También, con el servicio de soporte social de atención individualizada a los/as residentes, en el cual las auxiliares de geriatría dan soporte a aquellas personas que necesitan ayuda en las actividades de la vida diaria. Además, se les ayuda a conocer el barrio y sus diferentes recursos.

Por otra parte, contamos con el servicio de soporte personal que es un servicio de limpieza semanal de cada vivienda que incluye pequeñas tareas de mantenimiento y reparación.

También, tramitamos la solicitud de alta del servicio de teleasistencia y se lleva a cabo la coordinación con diferentes recursos externos para el bienestar de los usuarios/as.

¿Con cuántas viviendas ocupadas contáis y con qué número de usuarios/as?

Actualmente contamos con 78 viviendas ocupadas de un total de 79 y con 81 usuarios/as

¿Y cuántas de estas viviendas están ocupadas por mujeres y hombres?

En estas viviendas residen 58 mujeres y 23 hombres.

Respecto al equipo profesional, ¿con cuántos trabajadores/as contáis y de qué perfiles?

Contamos con 1 conserje, así como con dos auxiliares de limpieza y dos auxiliares de geriatría.

¿Qué tipo de actividades realizáis y en cuáles participan más los mayores?

Con el objetivo de fomentar las relaciones sociales y ayudarles a mantener sus habilidades y autonomía, semanalmente realizamos talleres de gimnasia, manualidades, así como de memoria, soporte con las nuevas tecnologías, juegos de mesa y sesiones de cine. También realizamos salidas culturales.

Por otro lado, cada año nos gusta celebrar las fiestas de Sant Jordi, San Juan, la “castañada” y la Navidad, participando los/as residentes en la decoración de la sala.

En general, contamos con buena participación en las diferentes actividades.

¿Es necesario un envejecimiento activo?, ¿por qué?

Sí, en las Viviendas con Servicios “Gran Vía” fomentamos el envejecimiento activo para mantener la autonomía, el bienestar y la salud de los mayores, a través de las distintas actividades que realizamos.

Además, recientemente habéis celebrado el 15º aniversario del servicio en el que pudimos ver bailar a algunos/as residentes, lo cual también es un buen ejemplo de ese envejecimiento activo.

Así es, disfrutaron mucho con ello.

¿Qué destacarías de esta celebración?

En el 15º aniversario del servicio, contamos con un gran número de asistentes. Estuvo presente la mayoría de los/as residentes de las viviendas, y tuvimos el placer de contar con el técnico referente del Ayuntamiento de Barcelona, Eduard Cabús, así como con el presidente de la FSC, Francisco González Sedeño, y otros/as profesionales de la entidad, como es el caso de Óscar Jorrín, en representación del Área de Atención a la Dependencia.

Fue una tarde inolvidable en la que celebramos este aniversario y festejamos con mucha alegría la estancia de aquellas personas que habían cumplido 15 años viviendo en el centro, lo cual fue especialmente ilusionante.

Para finalizar, ¿qué resultados consideras que se han conseguido en los últimos cuatro años contigo como directora del servicio?

Desde mis inicios como directora del centro, he podido contar con un gran equipo de profesionales comprometidos en ofrecer un servicio de calidad y de respeto con los usuarios/as del centro.

También, hemos comprobado que se ha potenciado la participación de los usuarios/as en las celebraciones y las diferentes actividades del servicio.

Por otro lado, con la gran implicación del equipo profesional, hemos conseguido crear un buen ambiente entre los vecinos/as, y mejorar la convivencia entre ellos/as, lo cual es muy satisfactorio para todos nosotros/as como profesionales de una entidad a los que nos unen una serie de valores.