La Fundación Salud y Comunidad (FSC) lleva años trabajando en el desarrollo y la implementación de diversos programas y actividades relacionadas con la evaluación de los resultados en distintos ámbitos de intervención específicos. En este sentido, cabe señalar que uno de los principales objetivos de FSC es el de asegurar que estas evaluaciones sean inclusivas, buscando activamente que sean sensibles, tanto al género como a la diversidad. Nuestra entidad se ha propuesto aplicar este enfoque a todas las áreas, en el marco de un proceso participativo y respetuoso que incluya las perspectivas de las personas que participan en los programas y servicios de la entidad, de los profesionales que trabajan en ellos y de la dirección de FSC.

En este contexto, nace el proyecto “IDEAS-Género”, cuyo objetivo principal es el de crear un sistema de seguimiento y evaluación con perspectiva de género e interseccional de los servicios y programas del ámbito de las drogodependencias y la violencia machista que gestiona la entidad. El proyecto está siendo financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo a la asignación tributaria de 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y se alinea con las recomendaciones sugeridas por diversos institutos y agencias internacionales como el European Institute of Gender Equality (EIGE) u ONU Mujeres sobre evaluaciones sensibles al género, así como con la estrategia del Gobierno, en materia de igualdad efectiva entre mujeres y hombres 2022-2025.

Como primer paso, para lograr este objetivo, se diseñó y validó una encuesta para la detección de necesidades relativas a la evaluación sensible al género y a la diversidad, dirigida a profesionales de la entidad que trabajan en estos ámbitos. Asimismo, en esta encuesta se incluyeron aspectos relacionados con la detección de necesidades relativas al propio proceso de evaluación y cuyo análisis quedará enmarcado dentro del proyecto IDEAS (Información, Diagnóstico, Evaluación, Atención y Seguimiento), desarrollado por nuestra entidad.

La encuesta contó con la participación de 60 profesionales, en su mayoría mujeres cis (53), junto con 6 hombres cis * y 1 persona no binaria, con edades comprendidas entre los 21 y los 65 años. La mayor parte de profesionales (el 85%) dispone de estudios de licenciatura y máster en áreas como la educación social, la psicología, integración o trabajo social. Por lo que respecta a su lugar de trabajo, un 45% de participantes trabaja en servicios de atención a las violencias machistas, un 41,7% en servicios de atención a las drogodependencias y un 13,3% en servicios mixtos que abordan ambas problemáticas de manera conjunta. La mayoría de estos/as profesionales (76,7%) desempeñan funciones técnicas especializadas o de apoyo.

Entre las principales conclusiones de la encuesta, se destacan las siguientes:

  • En primer lugar, el 80% de las personas encuestadas (44 mujeres -73%- y 4 hombres -7%-) valoraron que la necesidad de incorporar mecanismos de monitoreo y evaluación en los diferentes centros y servicios es un aspecto muy importante. En este sentido, manifestaron estar de acuerdo o muy de acuerdo con la necesidad de implementar evaluaciones “protocolizadas” que aumenten la eficacia del servicio y que permitan analizar datos, tanto cuantitativos como cualitativos.
  • Sin embargo, el 46,7% de los y las profesionales encuestados señalaron que los sistemas de evaluación que usan actualmente les permiten registrar datos de forma rápida y efectiva. Además, el 61,2% de las personas encuestadas afirmaron que dichos sistemas no les permiten la obtención rápida y eficaz de los resultados globales de la intervención en cualquier momento, lo que dificulta una valoración óptima del servicio. Entre las sugerencias planteadas por los y las participantes, se encuentran “la necesidad de ampliar las bases de datos” y de “sistematizar y agilizar la extracción de información” para abordar estas deficiencias.
  • Asimismo, subrayar que el 96,7% de las personas encuestadas (52 mujeres -86,67%-, 5 hombres -8,33%- y 1 persona no binaria -1,67%-), coincidieron en la importancia de que las evaluaciones de programas y servicios sean sensibles al género y a la diversidad. De este modo, este hecho aparece como un eje fundamental para logar una intervención más eficaz y que responda a las necesidades y particularidades específicas de las personas atendidas. En este sentido, se expresó un elevado grado de acuerdo sobre la necesidad de desagregar los datos, según distintos géneros y otros posibles elementos de discriminación, así como de considerar la opinión de todas las identidades de género y diversidades en el diseño, ejecución y evaluación de programas y servicios.

No obstante, quienes respondieron resaltaron la necesidad de mejorar varios aspectos relacionados con el propio proceso de evaluación. Entre los aspectos más señalados se incluyen, por ejemplo: (a) la necesidad de desarrollar y mejorar indicadores sistematizados para medir los progresos en igualdad y empoderamiento, (b) la necesidad de evaluar las barreras de acceso, permanencia y adherencia a los servicios y programas para todas las identidades de género y diversidades, y (c) la necesidad de adaptar la evaluación a sus necesidades específicas.

Por tanto, y a pesar de los desafíos aún pendientes relativos a la evaluación, es relevante señalar que se parte de un fuerte consenso entre los y las profesionales de FSC encuestados/as, en cuanto a la necesidad de evaluar de forma estructurada y sistemática, y hacerlo de forma sensible al género y a la diversidad.

Por último, desde el equipo de “IDEAS-Género” queremos agradecer la participación en esta encuesta, cuyos resultados nos ayudarán a reforzar los sistemas de evaluación y monitorización de los programas y servicios de la entidad, y a hacerlo en clave de género interseccional, es decir, atendiendo a todas las particularidades de las personas que participan en los distintos programas y servicios de la entidad.


* Para simplificar el redactado de la noticia, dado que en la encuesta no participó ninguna persona que se identificara como transgénero, hay que señalar que cuando se haga constar mujeres y hombres, siempre nos referiremos a mujeres y hombres cis-género.