Sassi Merazga, de 44 años, es voluntario de FSC en Alicante, concretamente en el Centro de Acogida para Personas Sin Hogar (CAI), de titularidad municipal, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC). En este servicio, realiza tareas de peluquería y barbería, como agradecimiento de lo que han hecho otras personas por su él y su familia, durante los dos años que llevan viviendo en España. De su experiencia de voluntariado, destaca que especialmente le gusta ver la reacción de las personas al final de cada corte de pelo, lo cual hace que se sienta más motivado a seguir haciendo voluntariado en nuestra entidad.

 – ¿Desde cuándo eres voluntario de FSC?

Desde hace aproximadamente seis meses.

– ¿Qué es lo que te hizo decantarte por este servicio para realizar voluntariado?

Vivo en Alicante, muy cerca del centro y me llamaba la atención ver cada mañana saliendo del mismo a personas con el pelo muy largo. Entonces me interesé y una persona del equipo profesional me explicó la actividad que se lleva a cabo allí y de qué forma podría colaborar.

Dado que cuento con formación específica en peluquería, a través de un curso que he realizado durante un año, y que hago trabajos como peluquero, pensé “ahora es el momento” de colaborar como voluntario en este centro.

Por otra parte, tengo una motivación importante por querer ayudar a otras personas que puedan necesitar de mi ayuda.

– ¿Nos la podrías explicar?

Sí, claro. Soy de Argelia y llegué a España hace dos años con mi familia buscando una vida mejor para uno de mis dos hijos que es discapacitado. Allí no hay medios. Dadas las necesidades de cuidado que requiere mi hijo, tuvimos que tomar esta decisión.

De modo que lo dejamos todo, allí incluso tenía un negocio propio de materiales de construcción, todo ello para que mi hijo tuviera una vida mejor, lo cual hemos conseguido. Aquí, por ejemplo, va a un colegio especial y tenemos ayuda con las medicinas. En general, el cambio ha sido bueno para toda la familia.

Por este motivo, no podemos olvidar todo lo que han hecho muchas personas por nosotros durante nuestra estancia en este país. En general, en España hay buenas personas, con buen corazón. Por ello, quiero ayudar yo también a otras personas en lo que pueda, como voluntario.

 – ¿Qué tareas realizas como voluntario de FSC y con qué periodicidad?

En este servicio, realizo tareas de peluquería y barbería. Trato de ir una o dos veces por semana, depende de la actividad del centro que, por otra parte, me ofrece todas las facilidades para que yo pueda hacer compatible este voluntariado con mi trabajo.

– ¿Cuántas personas se ven beneficiadas de tu actividad como voluntario?

Cada vez que voy, unas 8 o 9 personas. Acudo al centro por las tardes durante algo más de 4 horas.

– ¿Podrías decirnos cómo te hace sentir este voluntariado?

Sí, esta colaboración como voluntario hace que me sienta muy bien conmigo mismo, ya que, con ello, veo que cumplo con algo que creo que debo hacer. Es como una obligación moral, nuestra educación es así.

En mi caso, ya que me han ayudado otras personas, colaboro sin pensar en cómo me van a ayudar otras a mí. Ya hemos recibido apoyo antes.

Especialmente, me gusta ver la reacción de las personas al final de cada corte de pelo, es algo que no tiene precio, es una sensación única maravillosa. Cuando se miran en el espejo, expresan verdadera alegría y ello hace que me sienta más motivado a seguir haciendo voluntariado en la Fundación Salud y Comunidad.

– En general, ¿cómo es el trato con las personas que participan en el servicio con las que haces este voluntariado?

Es bueno, hablamos de muchas cosas, de cultura, de fútbol… Son personas con una cultura general, de las que aprendo siempre mucho en nuestras conversaciones. Y son personas respetuosas que por circunstancias se han visto en esa situación.

– ¿Y cómo es tu relación con el equipo profesional del centro?

Muy buena también. No hablo bien español y me han ayudado desde el primer día, haciendo que me integrara desde el principio.

En este sentido, entre otras personas que se han portado muy bien conmigo, quiero destacar a la profesional que me explicó la labor que se realiza en el servicio y que gestionó mi voluntariado. Ella es Lydia Gelardo.

Por mi parte, les he dicho que puedo ayudar en lo que necesiten; por ejemplo, en otras actividades, si requieren de mi apoyo, y también, en lo que necesiten por el conocimiento que tengo del idioma francés.

– ¿Qué les dirías a las personas que estén planteándose hacerse voluntarias en el CAI de Alicante?

En mi caso, es la primera vez que hago voluntariado en España, en Argelia siempre lo he hecho, y lo primero que les diría es que es algo muy bueno.

También, que se animen porque en el centro hay un ambiente familiar entre todas las personas, por lo que se sentirán muy bien haciendo voluntariado en lo que crean que pueden aportar.


El Programa IMVOL – Impulso del Voluntariado de la FSC de la Comunitat Valenciana es posible gracias al apoyo de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat Valenciana a través de la convocatoria de subvenciones para proyectos y actividades de promoción y fomento del voluntariado.

Contáctanos si quieres colaborar con la FSC: www.fsyc.org/voluntariado

"En algún momento, a todos nos gustaría tener la ayuda de alguna persona de forma incondicional y altruista, por el mero hecho de ayudar"