Un grupo de menores de este servicio de la Dirección General de Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), en consorcio con la Asociación Lagunduz, ha visitado durante este verano las instalaciones de Karpín Fauna, en el Valle de Carranza (País Vasco). Se trata de un centro de acogida de fauna silvestre procedente de decomisos por caza ilegal, mascotas abandonadas, fauna autóctona irrecuperable de centros de recuperación, cierre de granjas de crías o animales nacidos en cautividad.

Karpín Fauna es un centro de ocio y turismo responsable, en el que aprender cómo debemos comportarnos ante el medio natural y comprometernos con la sostenibilidad. Su misión es acoger a algunas especies que, por alguna razón, no pueden vivir en su medio natural, asegurarles una vida digna y contar sus historias para que quienes las visiten, se sensibilicen frente a sus diversas problemáticas.

En una finca centenaria de 20 hectáreas, desde la que se divisa uno de los valles más bellos de la geografía vasca, Karpín es un refugio privilegiado para más de 55 especies diferentes. En el recorrido, en una zona de bosque cerrado, podemos encontrar dos zonas que nos llevan a la era jurásica y a conocer los animales que poblaron el planeta, tras la desaparición de los dinosaurios.

Gracias a la guía que ofrece un grupo de paleontólogos, se pueden conocer reproducciones a tamaño natural de las especies de dinosaurios más llamativas y de los animales carnívoros y herbívoros que, tras su desaparición, ocuparon el planeta hasta hace 10.000 años. Por todo ello, sabiendo lo que les iba a aportar, un grupo de menores del Centro de Acogimiento Especializado “Valle de Cayón”, acompañados por profesionales del servicio, se aventuraron a realizar el pasado mes de agosto esta excursión.

Al llegar allí, les atendieron amablemente y les ofrecieron un mapa para guiarles sobre cómo visitar cada rincón de forma ordenada para no perderse nada. Los y las menores estaban ansiosos, animados y mentalizados ya de antemano con lo que iban a ver, sabiendo que no se trataba de un parque natural al uso, al vivir en él especies que han sido dañadas. Es el caso de muchas de las aves que pudieron ver en este parque y del gato montés, que han sufrido graves mutilaciones en su cuerpo debido a la caza ilegal, lo cual les impiden sobrevivir por sí mismos en la naturaleza, requiriendo cuidados especiales.

Cada instalación que alberga a alguna especie animal en este centro dispone de uno o varios paneles en los que se puede encontrar información sobre el hábitat, alimentación, costumbres, biometría, área de distribución, taxonomía y grado de amenaza de esa especie. Por otra parte, los árboles y arbustos más representativos del parque tienen también su correspondiente cartel informativo en el que se detallan sus nombres, características, grado de amenaza, etc., los cuales fue observando el grupo de menores con gran interés a cada paso que daba.

Además, el parque cuenta con una zona especial llamada Terrosauro, en la que, a través de un viaje al Jurásico, los y las menores pudieron conocer un campamento paleontológico donde cohabitan algunas de las especies de dinosaurios más llamativas. Acompañados de cuatro investigadores, pudieron conocer además su peculiar forma de vida. Todo ello, sorprendidos y animados por divertidos sustos y sorpresas que hicieron que los jóvenes se sintiesen verdaderamente ambientados en la era de los dinosaurios.

Después de la visita, los y las menores se sentaron a degustar unas deliciosas tortillas de patata y helados, como remate final a este intenso día, y también pudieron disfrutar de una sobremesa en el medio natural. De todo ello, queremos destacar lo mucho que disfrutaron durante esta visita, así como su excelente comportamiento y su concienciación sobre el cuidado especial que merecen estas especies silvestres.

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