En esta entrevista, Daniel Urbina, director del Centro de Acogida de Menores (CAM) de Ateca, en Zaragoza, dirigido y gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), nos acerca a un programa de intervención mediante Realidad Virtual, implementado en los últimos meses en el CAM de Ateca y en el Centro de Atención Especializada de Menores (CAEM) “Valle de Cayón”, en Cantabria, con una gran acogida por parte de los/as menores atendidos. A esta novedosa iniciativa, se han sumado también otros servicios gestionados por nuestra entidad; concretamente, los centros de menores de Altea y “El Castell”, así como la Residencia para personas con diversidad funcional «Relleu», todos ellos en Alicante, que se preparan para poner en marcha este programa de intervención en las próximas semanas.

 – ¿Qué tipo de intervención se presta a través de este programa a los y las menores y porqué se ha recurrido a ello?

Las nuevas tecnologías evolucionan día a día a un ritmo vertiginoso en todos los ámbitos de nuestra vida y la intervención con nuestros usuarios/as también debe adaptarse a estos cambios. Ellos/as viven en un mundo plagado de tecnología (smartphones, tablets, Internet…) que les da acceso a mucha información de una forma muy rápida y presentada en un formato atractivo.

Creemos que introducir un programa de intervención mediante la Realidad Virtual nos permite adaptarnos a esta “nueva realidad” de nuestros usuarios/as, ofreciendo una intervención en un formato atrayente y novedoso, algo que, además, desde mi experiencia, considero que es una iniciativa pionera en este sector.

Asimismo, cabe señalar que nuestra manera de entender esta evolución en la intervención no hace énfasis exclusivamente en la parte tecnológica, sino que pone el foco en los tratamientos basados en evidencia. Para ello, hay que destacar que la investigación en psicología cuenta ya a día de hoy con una amplia base empírica sobre diversos protocolos de Realidad Virtual que han demostrado eficacia y eficiencia terapéutica (Botella et al., 2012; Daset y Cracco, 2013).

"La inclusión de la tecnología en la terapia de los centros de menores utilizando la Realidad Virtual como soporte, ha llegado para quedarse"

– ¿Qué aspectos fundamentales contempla esta intervención a nivel terapéutico?

En líneas generales, podemos afirmar que la Realidad Virtual aplicada a la terapia nos permite exponer a las personas a distintas situaciones recreadas de manera virtual, de forma que los usuarios/as puedan afrontar de manera segura distintas situaciones problemáticas, permitiéndonos evaluar e intervenir sobre una situación específica, sin necesidad de salir del centro.

La plasticidad de esta herramienta a la hora de recrear distintos escenarios supone una gran ventaja a la hora de personalizar la intervención, ya que el/la profesional tiene un mayor control sobre los estímulos que va a manejar, pudiendo adaptar el proceso a las necesidades de cada persona, reduciendo asimismo el coste y la dificultad que supondría generar esas mismas situaciones en el mundo real.

En este sentido, cabe señalar que tras una experiencia previa en los servicios CAEM “Valle de Cayón” y CAM de Ateca, gestionados y dirigidos por FSC y el Grupo Lagunduz, finalmente se decidió cerrar un acuerdo de colaboración con la plataforma PSIOUS, por ser el software que mejor se adaptaba a nuestras necesidades. Asimismo, esta plataforma ofrece también ventajas técnicas, como la inclusión de un hardware para medir las técnicas de biofeedback, que hace posible que una persona – y su terapeuta- tenga consciencia de funciones biológicas que en condiciones normales no percibe, como la frecuencia cardiaca o la presión arterial, algo que aporta información muy interesante a la hora de realizar la intervención.

– ¿Qué destacarías de esta plataforma y sus servicios?

En ella, encontramos más de 70 entornos diferentes para tratar más de 20 patologías diferentes, entre las que destacan el tratamiento de fobias específicas, las patologías relacionadas con la ansiedad y el estrés, la depresión, los trastornos alimentarios, el bullying o la intervención en trauma complejo a través de EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares, del inglés “Eye Movement Desensitization and Reprocessing”).

– En relación al ocio, ¿cuáles son los aspectos fundamentales de esta intervención a nivel terapéutico?

La gestión del ocio es también un elemento importante a la hora de intervenir con nuestros usuarios/as y en este caso, la Realidad Virtual supone una nueva ventana para acceder a muchos entornos de ocio ya conocidos, pero de una manera muy diferente y atractiva gracias a la experiencia de inmersión y el sentido de presencia. Por ejemplo, ver un vídeo de animales está muy bien, pero ver un vídeo de animales en 360º a través de unas gafas de Realidad Virtual, en el que mires donde mires tienes imágenes y sonidos diferentes, genera una experiencia de mucha intensidad, muy similar a la de estar allí realmente, por lo que el impacto emocional es mucho mayor.

La Realidad Virtual, además, nos permite acceder a través de diversas aplicaciones a redes sociales, plataformas para ver series y películas o a videojuegos de una manera diferente y muy impresionante para nuestros usuarios/as, lo cual supone un elemento motivador que facilita su implementación. ¡No es igual estar jugando a esquivar naves viéndolo en la tele que estando montado en la nave!

– Efectivamente, así es. ¿Cuál es la estructura general o fases de intervención en este programa?

Las fases de la intervención con los entornos de Realidad Virtual pueden seguir una estructura similar a la que podríamos hacer en terapia sin esta tecnología: en primer lugar, haríamos una evaluación inicial para posteriormente diseñar la mejor intervención posible, ajustada a las necesidades individuales de cada persona. Una vez terminado este primer paso, se iniciaría la intervención siguiendo protocolos de aplicación de cada escenario seleccionado utilizando la Realidad Virtual como soporte. Finalmente, se haría una nueva evaluación para valorar los progresos. En este sentido, cabe destacar que las evaluaciones pueden llevarse a cabo no solo a nivel subjetivo, sino también a nivel objetivo utilizando los datos que nos aporta el biofeedback al que aludía anteriormente.

No obstante, se ha de entender la Realidad Virtual no como una intervención en sí misma (que puede serlo) sino como una herramienta más dentro de una intervención más amplia. Por ejemplo, un psicólogo/a de nuestros centros, puede estar trabajando con un menor la ansiedad, y en un momento determinado, puede decidir hacer algunas sesiones siguiendo el protocolo de relajación muscular progresiva de Jacobson recogido en la plataforma.

"La inclusión de la tecnología en la terapia de los centros de menores utilizando la Realidad Virtual como soporte, ha llegado para quedarse"

– ¿Cuándo tenéis previsto poner en marcha este programa en los centros gestionados y dirigidos por FSC?, ¿se pondrá en funcionamiento al mismo tiempo o por fases?

Tras esa primera experiencia que comentaba anteriormente implementando la Realidad Virtual en los centros CAM Ateca y CAEM “Valle de Cayón”, llevada a cabo en los últimos meses con una muy buena acogida por parte de los/as menores atendidos, se han sumado otros centros a esta iniciativa y actualmente, también los centros de menores de Altea y “El Castell”, así como la Residencia para personas con diversidad funcional «Relleu», todos ellos en Alicante, van a poner en marcha este programa de intervención, que se iniciará en las próximas semanas, a medida que los centros vayan recibido el hardware necesario.

En relación a la segunda cuestión, la idea es que, tras esta valoración inicial en estos 5 centros, si la misma es positiva, se lleve a cabo en el resto de servicios de infancia y adolescencia gestionados por nuestra entidad.

Por otra parte, cabe señalar que en los centros de mayores que gestiona FSC también hemos empezado a utilizar la Realidad Virtual.

– El futuro de la realidad virtual como técnica de intervención psicológica es prometedor, lo cual hace augurar una buena implantación de este programa en los centros gestionados por FSC…

Sí, la inclusión de la tecnología en la terapia de los centros de menores utilizando la Realidad Virtual como soporte, ha llegado para quedarse, y no me refiero solo a la Realidad Virtual, sino al propio biofeedback o a la realidad aumentada, la cual me gusta mucho.

Además, creo que este futuro va de la mano con una evolución tecnológica en la sociedad, lo que hace casi obligatorio que nos tengamos que adaptar a estos formatos cada vez más novedosos y que, además, permiten reducir costes y riesgos a la hora de realizar determinadas intervenciones (por ejemplo, piensa en el coste que debe tener hacer una exposición en vivo para una persona que tenga miedo a volar).

De hecho, el que esta tecnología esté aún “en pañales” creo que es una gran ventaja a medio – largo plazo, ya que no solo evolucionará la propia técnica (imágenes cada vez más reales, más velocidad, mejor capacidad de interactuar con el entorno, más variables fisiológicas a registrar…) sino que evolucionarán también las posibilidades del terapeuta a la hora de diseñar e interactuar con los entornos que va a presentar a sus pacientes. En este sentido añadir que, en tan solo unas semanas de experiencia, ya tenemos muchas ideas encima de la mesa para plantear futuras intervenciones ad hoc para nuestros centros… pero como bien dices… eso será el futuro.

– Sin duda, centrados ahora en el presente, este programa de intervención mediante realidad virtual como soporte, supone una gran iniciativa.

Así es, valoramos mucho el esfuerzo que está haciendo la Fundación Salud y Comunidad a la hora de introducir estas nuevas tecnologías en la intervención residencial, con el fin de dar un salto cualitativo en los servicios prestados en los centros de menores.

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