Sonia Puig Verdú es usuaria desde hace más de 5 años de la Residencia de Personas con Diversidad Funcional Relleu, propiedad de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) que cuenta con 24 plazas concertadas con la Generalitat Valenciana. En la misma, Sonia trabaja en el servicio de lavandería. Además, participa en el taller de artes audiovisuales, en el que realizaron el cortometraje “La vie en rose” que se presentó en el XI Festival Internacional de Cine y Discapacidad de Barcelona. Asimismo, acude al taller de tecnología, en el que nos dice que está aprendiendo mucho. Tanto el equipo profesional como ella misma, y sus compañeros/as, la definen como una persona peculiar, con una gran imaginación.

Sonia, la Residencia de Personas con Diversidad Funcional Relleu participó a finales de año con un cortometraje en el XI Festival Internacional de Cine y Discapacidad de Barcelona. ¿Cómo fue la experiencia?

Sí, estuvimos en el festival en Barcelona. No ganamos, pero lo pasamos bien, fue una experiencia muy buena para todas las personas que estuvimos.

– ¿Qué papel interpretabas tú en este cortometraje?

Era la protagonista, una persona con distrofia muscular.

– ¿Qué te hizo sentir esta interpretación?

Muchas cosas. Para ello, tuve que ponerme en la piel de una persona que sufre esta enfermedad, con la debilidad que conlleva para quienes la padecen. Es una enfermedad que puede causar problemas para caminar y realizar las actividades diarias.

Interpretar a una persona con distrofia muscular en el corto, me pareció una buena forma de hacer sensibilización.

– Un personaje que nada tiene que ver contigo en la vida real. Tú eres muy vital.

Así es. Lo divertido es ver cómo otras personas interactúan contigo, interpretando este papel tan diferente a lo que eres tú, en realidad.

Por otra parte, este corto está amenizado con una canción de Édith Piaf, titulada “La vie en rose”, autora además de la letra. Nuestro corto se titula también así. Fue una forma de homenajearla.

– Te debe gustar mucho esta cantante francesa…

Sí, Édith Piaf es una de mis cantantes favoritas. Tuvo una vida dramática, marcada por el desamor, las adicciones y la tragedia. Siempre me ha llamado la atención y he sentido empatía por todo lo que tuvo que sufrir. Mi vida tampoco ha sido fácil.

– Y tú eres una persona con una gran sensibilidad y también, muy imaginativa.

Sí, tengo un corazón muy sensible y humano.

Respecto a lo de imaginativa, también. Sigo con mi vida imaginaria que ya te conté hace tiempo.

– Sí, la recuerdo. ¿Y cómo va la vida imaginaria?, ¿en qué momento estás?

Va bien, me he casado hace poco, pero cada vez me invento más dramas. Es mi sostén de vida. Ahora tengo 12 hijos/as invisibles, e incluso nietos/as. Somos una familia numerosa.

– Sí, ya lo veo. La familia ha crecido en estos últimos años…

Sí, cuando hablamos ya hace tiempo, tenía 7 hijas invisibles, pero en la vida real, que distingo claramente de la imaginaria, sigo sin querer ser madre.

– Volviendo a tu vida real, sigues trabajando en la lavandería del centro, ¿verdad?

Sí, trabajo desde hace 3 años realizando 4 horas al día. Estoy contenta. Es un trabajo estable. Por primera vez en mi vida, me he visto realizada. Este trabajo me ha ayudado a crecer como persona.

– Por otra parte, continúas participando en varios talleres que se realizan en el servicio. Cuéntanos.

Sí, sigo acudiendo al taller de artes audiovisuales, en el que realizamos el cortometraje “La vie en rose”, y en el que también hemos hecho otros cortos.

También, acudo al taller de tecnología, en el que he aprendido muchas cosas.

– ¿Quieres comentar alguna otra cosa?

Sí, que soy una amante de la humanidad en general. Detesto las guerras, quiero la paz en el mundo. Pero también rehúyo de la humanidad…

– No estamos viviendo tiempos fáciles…

Así es. También, decir que busco un príncipe o princesa que me acompañe el resto de mi vida. Ha de ser una persona cariñosa y empática.

– Tomamos nota. Esperemos que encuentres pronto a esta persona.

Yo también.