Recientemente, un grupo de usuarios/as de las Viviendas especializadas para adultos tutelados en La Rioja, acompañados por el coordinador del servicio, que a su vez es educador social en el mismo, ha asistido al Festival de Teatro Infantil Teatrea, en Logroño, resultando una experiencia muy enriquecedora para todos ellos/as. La Fundación Salud y Comunidad (FSC), en consorcio con el Grupo Lagunduz, gestiona estas viviendas destinadas a la atención integral de personas mayores de edad diagnosticadas de una patología mental e incursas en un procedimiento judicial de modificación de la capacidad, cuya guarda se haya encomendada por los Tribunales a la Fundación Tutelar de La Rioja.

Un grupo de usuarios/as de estas viviendas ha asistido al espectáculo de circo “Sinergia 3.0” en la Sala de Cámara de Riojaforum que durante una hora de duración combina técnicas de malabares, manipulación de objetos, verticales y danza, coreografiadas con gran sensibilidad armónica y plasticidad geométrica, a lo largo del mismo. Desde una mirada conceptual, en este espectáculo se abordan temas cotidianos como la adaptación y los conflictos personales de una sociedad, en general, individualista.

Jorge Reina, coordinador de este servicio, valora de forma positiva la respuesta dada por este grupo de usuarios/as a esta salida. Además, hemos querido conocer algún otro detalle sobre esta buena respuesta por parte de los usuarios/as y nos decían lo siguiente:

  • JDG reconocía que le había gustado el hecho de acudir a ver un espectáculo a Riojaforum, puesto que es el centro más grande y reconocido que tiene La Rioja para actos culturales y que tenía muchas ganas de conocerlo.
  • APF y BP señalaban que es muy interesante acudir a este tipo de espectáculos y solicitaban poder asistir más a menudo a este tipo de eventos, al igual que otros usuarios/as.
  • Por su parte, sabemos que SPN, al llegar de vuelta a las viviendas, describió con todo detalle las distintas actividades del festival a sus compañeros/as del piso que no habían acudido en esta ocasión, y les contó lo bien que lo había pasado, animándoles a ir con el grupo la próxima vez.

Cabe destacar que los objetivos propuestos y logrados con la realización de esta actividad han sido la mejora de la atención en los usuarios/as y su normalización e integración, en cuanto a la oportunidad de poder realizar actividades normalizadas en comunidad, así como su visibilización, con el objetivo de mejorar su imagen social. Además, en este tipo de actividades se le da especial relevancia al fomento de habilidades sociales y a la estimulación visual y auditiva.

Respecto a la mejora de la atención, el coordinador de estas viviendas nos explicaba que en el servicio se trabaja habitualmente el mantenimiento y entrenamiento de distintas habilidades cognitivas (memoria, atención, comprensión…) a través de la realización de distintas actividades (lectura y debate, audiocuentos, juegos en la tablet…). “En esta ocasión, la idea era que centraran su atención en los distintos ejercicios de malabares. Al inicio de la actividad, les expliqué los objetivos de la misma y les pedí que prestaran atención al espectáculo. Durante la actuación y al finalizar la misma, les pasé un cuestionario sobre el tipo de actividad, utensilios utilizados, actores y sobre la actuación en sí misma, etc. para saber concretamente su valoración”.

Según nos trasladaba Jorge Reina, a través de diferentes respuestas a las preguntas, comprobó que “la mente de todos ellos/as había estado atenta a lo que nos ofrecía el espectáculo, no se trataba solo comprobar que habían disfrutado y entendido el espectáculo, sino que estuvieron atentos al ejercicio y a sus detalles… Mejorar la atención nos ayuda a estar más en el aquí y ahora y a descansar la mente, sobre todo en este tipo de enfermedades mentales donde suele haber una gran actividad de pensamientos… Además, focalizar la atención ayuda a la relajación”.

En cuanto a la visibilización y normalización que también se planteaba como objetivo en esta actividad, señalaba que el estigma de la enfermedad mental “se batalla” haciéndola visible al resto de la ciudadanía; compartir experiencias comunitarias comunes ayuda a tener una mejor imagen social del colectivo. La mejor manera de que esa imagen cambie es haciéndoles partícipes de cualquier actividad diaria y normalizada. Por ejemplo, usar el transporte público, vivir en un piso dentro de la ciudad y no en un centro aislado y lejos del centro, ir a conciertos, al cine, a las fiestas del barrio, etc. En palabras de Jorge Reina, se trata de “un objetivo social y político”.

En relación a las habilidades sociales, a través de esta actividad se ha trabajado el “saber estar” en acciones concretas: esperar el turno para entrar al espectáculo, localizar los asientos, no hablar en el auditorio, apagar el móvil, no fumar, tener un tono de voz adecuado, dejar paso si es necesario… Todo ello se les pidió antes de acudir al espectáculo y se les explicó las razones por las que deben trabajar estas habilidades.

Por último, en cuanto a la estimulación visual y auditiva, explicaba el coordinador de las Viviendas especializadas para adultos tutelados en La Rioja, que este objetivo, también logrado, está relacionado con la conciencia de lo que están escuchando y viendo, nuevamente se centra en el “aquí y ahora”. En este sentido, “nuestra mente se relaja y son los sentidos los que funcionan en nuestro organismo. Ya no hay lugar para pensamientos negativos, para las preocupaciones…”. En el caso de este espectáculo, que “estuvieron atentos/as a las mil formas en las que se tiraban y recogían los malabares y a la sincronización de éstos con la música del espectáculo. La música nos ayuda a relajarnos, a sentirnos felices o tristes, depende de cual sea el estilo de música. En este caso, se trató de una música dinámica y alegre acorde con los ejercicios que ayudó amenizar todavía más el espectáculo y con la que disfrutó el grupo”.

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