La atención primaria es, en muchos casos, la puerta de entrada para la detección y la protección de las mujeres maltratadas. De hecho, según ha asegurado hoy la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, en la inauguración de la jornada técnica Protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género, más del 60 por ciento de los casos de violencia de género detectados en la sanidad son descubiertos en atención primaria.

La Jornada, en la que participan distintos colectivos implicados, pretende analizar el funcionamiento del protocolo aprobado en 2006 para establecer una actuación conjunta por parte de los servicios sanitarios en la detección y protección de las mujeres maltratadas.

Con este protocolo, elaborado de forma consensuada con las Comunidades Autónomas, ofrece una orientación práctica al personal sanitario para que pueda prestar una atención integral (física, psicológica y emocional) a las mujeres maltratadas que acuden a cualquier centro sanitario.

Para ello, se establecen pautas de actuación, normalizadas y homogéneas, con las que se pueda realizar una detección precoz del problema, una mejor valoración y actuación ante los casos agudos y un adecuado seguimiento de las mujeres.

Leire Pajín ha agradecido la labor del personal médico, ya que cada año “son más los casos de violencia de género detectados en las consultas” y ha enfatizado en que “la erradicación de la violencia de género es una tarea compartida”. La ministra ha insistido también en la importancia de no bajar los brazos: “Las mujeres nos necesitan. Hemos logrado proteger a muchas y debemos seguir haciéndolo”.

Protocolo

El protocolo eje central en la jornada, tiene en cuenta las características de los distintos niveles asistenciales (atención primaria, urgencias y atención especializada) y ofrece a las personas profesionales de cada uno de estos servicios recomendaciones específicas, tanto sobre lesiones como sobre actitudes que puedan hacer sospechar que se encuentran ante un caso de violencia de género.

El documento también ofrece información sobre la normativa vigente en materia de violencia ejercida contra las mujeres y hace un repaso a los recursos a los que se puede derivar a estas mujeres, tanto a nivel nacional como en cada una de las Comunidades Autónomas.

Además de las recomendaciones que permitirán mejorar la actuación de las personas profesionales del Sistema Nacional de Salud frente a la violencia de género, el texto incluye un capítulo específico sobre las normas que deben seguirse ante casos de agresiones sexuales, situaciones que tienen implicaciones forenses y legales especiales que deben conocerse en los centros sanitarios, y un apartado de evaluación de las actuaciones. Se ha incluido la descripción de un parte de lesiones y de un informe médico o clínico de malos tratos.

El protocolo se cierra con un plan de aplicación, que pretende asegurar su desarrollo cohesionado en el Sistema Nacional de Salud. En los últimos años se han formado cerca de 30.000 profesionales sanitarios para mejorar en la detección de los malos tratos.

Fuente: Amecopress