La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha acordado destinar 2,2 millones de euros para prorrogar el contrato que permite dar continuidad al Centro de Reducción del Daño y Prevención de Sobredosis en la Cañada Real durante los próximos tres años, según ha informado la vicealcaldesa de Madrid y portavoz municipal, Inma Sanz. El objetivo de este recurso, dependiente de la Subdirección General de Adicciones del Organismo Autónomo Madrid Salud del Ayuntamiento de Madrid, gestionado y dirigido por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), es mejorar las condiciones básicas de salud de las personas adictas, reducir los riesgos asociados al consumo e intentar que acudan a la red asistencial. El servicio atendió a 188 personas con adicciones durante el pasado año.

Este centro presta atención a personas con adicciones que se encuentran de forma permanente en la Cañada Real y que presentan un importante deterioro biopsicosocial. Su objetivo es mejorar sus condiciones básicas de salud, reducir los riesgos asociados al consumo de sustancias y favorecer, cuando es posible, la vinculación con la red asistencial de tratamiento de adicciones.

Se trata de un recurso municipal que se puso en marcha en 2019 para dar respuesta a la compleja realidad que se vive en esta zona. Desde 2024, el dispositivo cuenta también con una Sala de Prevención de Sobredosis destinada a supervisar, sensibilizar e informar sobre el consumo intravenoso y disminuir el consumo en la vía pública.

Según fuentes del Ayuntamiento de Madrid, durante el pasado año 2025, el centro realizó seguimiento a 188 personas (55 mujeres y 133 hombres). El 77 % de las personas usuarias eran españolas y el 23 % inmigrantes, en su mayoría en situación administrativa irregular. Por edad, la franja más representada fue la de 46 a 65 años (52 %), seguida de la de 26 a 45 años (47 %).

La situación residencial de estas personas muestra su alto grado de vulnerabilidad: 174 pernoctaban en la calle, nueve no tenían vivienda y tan solo cinco vivían en una casa adecuada. La mayoría presentaban un policonsumo, destacando como principales sustancias la cocaína, el “speedball” (mezcla de heroína y cocaína) y la heroína.

Tal y como detallan desde el Ayuntamiento de Madrid, entre las principales actuaciones desarrolladas en 2025, se realizaron 26 derivaciones a recursos de adicciones, 12 derivaciones a recursos de atención a personas sin hogar y 188 acompañamientos a distintos dispositivos. Además, se realizaron 1.520 coordinaciones con otros recursos. En el ámbito sociosanitario, el centro prestó apoyo en la toma de medicación en 138 ocasiones y realizaron 256 curas. Se registraron, además, 36.743 prestaciones relacionadas con alimentación, servicio de ducha, lavandería, ropero y entrega de artículos de higiene.

Por otra parte, se señala que la Sala de Prevención de Sobredosis fue utilizada 572 veces por 45 personas distintas. Este espacio está orientado a prevenir situaciones de riesgo, reducir daños del consumo intravenoso y facilitar una intervención sanitaria inmediata en un entorno seguro.

Cabe destacar que la reducción de daños constituye una estrategia de salud pública orientada a disminuir las consecuencias negativas asociadas al consumo de sustancias. En la Cañada Real, esta intervención permite acercar la atención sociosanitaria a un colectivo especialmente vulnerable, formado por personas que no pueden o no quieren dejar de consumir y que, a menudo, están en situación de exclusión severa.

El dispositivo desarrolla dos líneas de intervención: el programa de intervención psicosocial y el de prevención de sobredosis. El primero incluye actuaciones de prospección, captación e intervención en medio abierto. En este sentido, el equipo profesional proporciona atención sanitaria y social básica, apoyo emocional, orientación, acompañamiento a recursos, cuidados de higiene, alimentación, lavandería, ropero, consigna y apoyo en trámites básicos. También se realizan acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas atendidas, fomentar hábitos saludables y favorecer su participación en su proceso de cuidado.

En el programa de prevención de sobredosis se realiza una supervisión del consumo, se entrega material estéril de un solo uso, se informa sobre prácticas de menor riesgo y se proporciona atención sanitaria, si es necesaria.

El servicio cuenta con un equipo multidisciplinar, integrado por monitores y monitoras, así como por profesionales de las áreas psicosocial y sanitaria, entre los que se encuentran personal de enfermería, psicología, medicina y trabajo social. Este equipo desarrolla una intervención orientada a mejorar la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas atendidas, adaptándose a sus necesidades específicas.

Junto a la atención sociosanitaria, el centro promueve actividades de ocio y tiempo libre que favorecen la participación y la convivencia. Asimismo, se desarrollan talleres centrados en la prevención del daño y/o relacionados con la adicción.

El recurso cuenta también con la colaboración de personas voluntarias que son peluqueras profesionales (Barber y Àngels).

Desde la Fundación Salud y Comunidad y el equipo de profesionales del Centro de Reducción del Daño y Prevención de Sobredosis en la Cañada Real, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, así como a la Subdirección General de Adicciones de Madrid Salud, por esta prórroga.

La decisión de destinar 2,2 millones de euros para prorrogar el contrato de este recurso durante los próximos tres años, no solo garantiza la continuidad de un servicio esencial, sino que demuestra un firme compromiso con la salud pública y con la protección de las personas en situación de extrema vulnerabilidad.