El Centro de Atención y Seguimiento (CAS) de Brians 1, subvencionado por CatSalut y gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), ha participado un año más en la jornada «Apoya. No castigues» (“Support. Don’t Punish”) con una actividad de sensibilización, en la que se han implicado 30 personas de los módulos de hombres y mujeres del centro penitenciario. La iniciativa ha promovido la reflexión sobre el impacto del estigma asociado al consumo de drogas y ha puesto de relieve la importancia de impulsar respuestas centradas en la salud, los derechos humanos y la inclusión social.
La jornada internacional «Apoya. No castigues» se celebra cada año en numerosos países y promueve un cambio de paradigma en las políticas sobre drogas. La campaña defiende que las respuestas fundamentadas en la salud pública, la evidencia científica y el respeto a los derechos humanos son más eficaces que las estrategias centradas exclusivamente en la sanción o el castigo.
Con motivo de esta jornada, el equipo del Centro de Atención y Seguimiento (CAS) de Brians 1, ha organizado una dinámica participativa basada en la elaboración de una pancarta colaborativa, dividida en dos espacios diferenciados. En el primero, las personas participantes escribieron palabras y mensajes que reflejaban los prejuicios, etiquetas y actitudes punitivas que han experimentado a lo largo de sus vidas por su condición de personas consumidoras de drogas. Términos relacionados con la discriminación, el rechazo o la culpabilización sirvieron para visibilizar cómo el estigma sigue condicionando sus procesos personales y sociales.
En contraste, la segunda parte de la pancarta se llenó de palabras como apoyo, respeto, esperanza, confianza, oportunidades o acompañamiento. A través de estos mensajes, las personas usuarias del servicio expresaron qué tipo de respuestas consideran necesarias para favorecer la recuperación y la inclusión, poniendo el foco en la importancia de recibir un trato digno y libre de prejuicios.
Más allá del resultado final de la actividad, la propuesta generó un espacio de diálogo y reflexión compartida, en el que se abordaron las consecuencias que la estigmatización tiene sobre la salud, el bienestar emocional y las oportunidades de integración social de las personas con problemas de consumo. Asimismo, permitió destacar el valor de intervenciones basadas en la reducción de daños, el acompañamiento profesional y el acceso a recursos especializados como elementos clave para impulsar procesos de cambio sostenibles.
Con esta iniciativa, el CAS de Brians 1 reafirma su compromiso con este enfoque de intervención y con la atención integral a las personas con problemas de consumo. Desde el servicio, se continúa trabajando para ofrecer un acompañamiento individualizado que favorezca la mejora de la salud, la autonomía personal y la inclusión social, contribuyendo a crear entornos más respetuosos y libres de estigma, tanto dentro como fuera del ámbito penitenciario.


