Castilla-La Mancha sigue manteniendo su liderazgo en la gestión del sistema de dependencia, con unos tiempos de resolución que sitúan a la provincia de Cuenca entre las más eficientes de España. Durante una visita a la residencia pública de mayores de Carboneras de Guadazaón, municipio de la provincia de Cuenca, gestionada y dirigida por la Unión Temporal de Empresas (UTE) conformada por la Fundación Salud y Comunidad (FSC) y SERVEO, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha destacado que la provincia de Cuenca resuelve los expedientes de dependencia en una media de 62 días, frente a los 320 días que registra actualmente la media nacional, poniendo de relieve la calidad asistencial y gran labor que se viene realizando en este centro.

Este hecho pone de manifiesto la importancia de contar con un equipo profesional cualificado y con gran experiencia en la atención a personas mayores. Con una amplia trayectoria en la gestión de servicios residenciales, la Fundación Salud y Comunidad (FSC) se ha consolidado como una referencia en la atención a las personas mayores, apostando por un modelo basado en la calidad asistencial y la atención personalizada.

Durante la visita, la titular de Bienestar Social ha anunciado una inversión superior a 2,2 millones de euros para garantizar la continuidad y modernización de la residencia pública de mayores de Carboneras de Guadazaón. Del total, cerca de 300.000 euros se han destinado a la reforma de la cocina, vestuarios y espacios técnicos, mientras que 1,9 millones de euros asegurarán el funcionamiento del centro hasta septiembre de 2027.

“Destinamos 2,2 millones de euros entre la reforma y el mantenimiento de la residencia hasta septiembre de 2027 para poder dar esa atención que se merecen. Con objetivos y compromisos como este, tenemos la posibilidad de seguir trabajando en la Ley de Dependencia y seguir siendo la comunidad autónoma que mejor gestiona la dependencia”, ha señalado Bárbara García Torijano.

La residencia, que cuenta actualmente con 33 plazas ocupadas, constituye un recurso esencial para que las personas mayores puedan seguir viviendo cerca de sus familias y de su entorno habitual, contribuyendo además a mantener empleo y actividad económica en una zona afectada por el reto demográfico.

En este contexto, la labor de la Fundación Salud y Comunidad cobra especial relevancia. Su amplia experiencia en la gestión de centros y programas dirigidos a personas mayores ha demostrado que es posible combinar excelencia profesional y atención humana, favoreciendo la autonomía de las personas usuarias y reforzando los vínculos con la comunidad.

Cabe señalar también que Castilla-La Mancha lidera actualmente la cobertura de plazas residenciales con financiación pública en España. Ocho de cada diez plazas cuentan con algún tipo de financiación pública. Asimismo, el presupuesto destinado a dependencia ha crecido un 86 % desde 2015, permitiendo que más de 10.000 personas se hayan incorporado al sistema residencial con financiación pública del Gobierno regional.

En la provincia de Cuenca, la red está integrada por 45 residencias y más de 1.800 plazas con financiación pública, una infraestructura que continúa fortaleciéndose mediante inversiones y mejoras constantes.

Por último, la consejera ha valorado positivamente el anuncio del Gobierno de España sobre el incremento de la financiación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, señalando que permitirá avanzar hacia un modelo más equilibrado y sostenible.

La combinación de inversión pública, gestión eficiente y colaboración con entidades como la Fundación Salud y Comunidad permite seguir construyendo un modelo de cuidados de calidad, especialmente necesario en el medio rural, donde garantizar una atención cercana y personalizada resulta clave para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y favorecer la cohesión territorial.

Imágenes facilitadas por el Servicio de Comunicación del Gobierno de Castilla-La Mancha.