CerclesCat: la experiencia de un círculo de apoyo y responsabilidad en la prevención de la delincuencia violenta

FSC colabora estrechamente, desde el año 2011, con el Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña en la implementación de CerclesCat (Círculos de Apoyo y Responsabilidad). El proyecto consiste en acompañar y supervisar a delincuentes sexuales de alto riesgo desde el mismo momento de su salida en libertad. De esta forma, se facilita su inserción en la sociedad y se evita, en la medida de lo posible, que cometan un nuevo delito. Patricia Bosch nos traslada su experiencia como coordinadora del Circuito de Inserción en Cataluña.

A mediados de febrero del año 2014, se reunía por primera vez al completo el círculo que coordino. CerclesCat es un programa en el que el voluntariado desempeña un papel fundamental, presentando un alto nivel de compromiso en el proyecto. Todos los voluntarios mostraban interés por conocer a la persona que se encontraba cumpliendo condena en prisión por haber cometido un delito sexual.

Después de 2 años y medio de preparación y formación con expertos/as de otros países europeos que llevaban más de 10 años implementando Cercles, llegaba el momento de poner en práctica lo aprendido. Toda la teoría se reformulaba en una dimensión práctica y real… La magia del círculo empezaba a tomar forma.

Durante este tiempo, ha habido momentos complejos, en los que la motivación del grupo de voluntarios/as y la cohesión del círculo han sido claves. No ha sido siempre fácil que D., el participante en el programa, estableciera vínculos con otras personas, evitando de esta forma su aislamiento social, y reduciendo de forma significativa su riesgo de reincidencia.

Sus miedos, su falta de habilidades sociales, sus propios prejuicios, los años pasados en prisión… no contribuían a que pudiera enfrentarse a su nueva situación. En esos momentos, el soporte y la orientación del voluntariado fue decisiva.

Acompañarle a visitar recursos culturales y de ocio, ayudarle a desmontar prejuicios en torno a sí mismo, y trabajar con él aspectos de género alejados de un enfoque machista, fueron herramientas clave para que pudiéramos conseguir nuestro objetivo. De esta forma, D. adquirió confianza en sí mismo y experimentó, por primera vez, un vínculo con personas que le dedicaban su tiempo de forma desinteresada y que se implicaban en ofrecerle ayuda, a la vez que le motivaban en su nuevo proyecto de vida, ahora ilusionante y estimulante.

Por otro lado, el trabajo de todo el círculo por velar por el cumplimiento del plan de prevención de recaídas fue fundamental. En ocasiones detectábamos mecanismos de defensa por parte de D. (negación, minimización y evitación) que podían suponer un riesgo de reincidencia por su parte (volver a cometer un delito), pero el soporte, la escucha, y la confrontación, desde un contexto de seguridad y confianza, ayudó a mitigar los efectos de esta resistencia. De esta forma, logramos que fuera tomando conciencia de sus dificultades, y compartiera con otras personas su desazón, aliviando así su malestar.

Fueron transcurriendo los meses y el círculo avanzaba también en progresos significativos: D. encontró un empleo, empezó a relacionarse con sus compañeros/as de trabajo, probó alguna actividad de ocio nueva para él… Los encuentros con el círculo se espaciaban cada vez más en el tiempo, y él comenzaba a ser más autónomo, desde una posición más serena y tranquila ante lo que le podía ofrecer la vida.

Y llegamos al día de hoy. D. se ha despedido prácticamente de todos los voluntarios. El contacto con nosotros se reduce ahora a alguna llamada telefónica y a algún correo electrónico. Nuestro objetivo en estos momentos es promover una desvinculación paulatina del círculo, con soporte mínimo nuestro y mayor autonomía por su parte en la gestión general de su proyecto vital.

Para finalizar, me gustaría añadir que la trayectoria del círculo hasta el momento ha sido “apasionante”. Aprender, compartir, superar, afrontar, acompañar, confrontar, ayudar, escuchar… son acciones todas ellas que cobran especial relevancia en este proyecto. El lema de “no más víctimas” nos ha unido especialmente al equipo profesional y a los voluntarios con D. en torno a una causa común valiosa y de gran peso: la seguridad ciudadana. Sigo entusiasmada con CerclesCat, esperando nuevos retos de futuro, que seguro serán muy gratificantes para mí, tanto desde el punto de vista personal como profesional.

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