Infancia y Familia

Bouabid y su historia de superación en «El Día Después»

La gran preocupación de los adolescentes tutelados en el Estado español bajo el amparo de los servicios de atención residencial a niños, niñas y adolescentes (NNA) del sistema de protección de la Comunidad Valenciana, es cuando alcanzan la mayoría de edad, los deseados o temidos 18 años, todo depende de la actual situación de cada joven. No tener el permiso de residencia en vigor que habilita a trabajar, los aboca a la más pura marginación social, al trabajo en “negro” en los campos de España. En el caso del territorio valenciano, los campos de Callosa d’en Sarrià, La Romana, Novelda… o la próxima comunidad murciana o provincia almeriense andaluza.

El paro juvenil en el Estado español se sitúa -en el caso de los jóvenes de 16 a 29 años- en más del 40%, un dato que, simplemente, asusta; una cifra muy preocupante proveniente del precoz abandono escolar, según fuentes de la Secretaría de Estado de Empleo y Economía Social del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en su último informe de 2022, es decir, la tasa de desempleo juvenil en España sigue siendo de algo más del doble de la tasa de paro general del conjunto de la población en edad laboral. Vuelvo a remarcar, una cifra muy preocupante.

Desde la Residencia de Acogimiento General de Menores “El Verdader 2”, en Altea (Alicante), de titularidad de la Generalitat Valenciana, gestionada y dirigida por Fundación Salud y Comunidad (FSC), el equipo de integradores sociales, coordinado por la trabajadora social, ha desarrollado un complejo proyecto de inserción socio-laboral, el programa Emplea-T.

A través de este programa, nuestros jóvenes tutelados optan a un amplio abanico de posibilidades laborales y pre-laborales en las empresas y entidades en la comarca de Las Marinas, teniendo un radio de cobertura desde Denia hasta Alicante y abarcando distintos campos profesionales como la hostelería, la albañilería en sus diferentes disciplinas, actividades agrónomas y de jardinería, mecánica en general, barbería y peluquería, así como actividades portuarias.

Somos plenamente conscientes de que solo estamos acompañando en un lugar y un momento determinado a una serie de jóvenes en un viaje migratorio durísimo que empezaron miles de kilómetros atrás con una mochila muy pesada, un viaje que todavía no han terminado, pero, también somos plenamente conscientes de que tenemos el deber y la obligación moral de hacerles el camino más fácil y vaciar un poco esa mochila tan pesada.

En esta ocasión, vamos a presentaros a Bouabid, un joven marroquí que llegó en patera y que tan solo estuvo en nuestra residencia 10 meses. Bouabid, cuando llegó a nuestro pequeño-gran hogar de proyecto migratorio, no sabía decir ni una palabra en castellano. Bueno, una sí decía, y muchas veces, gracias. Aun así, se aplicó muchísimo y fue capaz de sacarse el Título de Electromecánica en la Escuela de Oficios de La Nucía, porque a él le gusta mucho la mecánica.

Una vez obtuvo el título, buscó trabajo en los talleres de la zona, pero no tuvo suerte, al ser muy joven y con poca experiencia; necesitaban oficiales. Pero no se desanimó, no había tiempo para el desánimo, necesitaba ayudar a su familia, su madre está enferma… Bouabid probó suerte en la hostelería y, tras repartir cientos y cientos de currículums por las costas levantinas, finalmente, logro hacerse con un puesto de pizzero en un popular establecimiento de Benidorm, el Restaurante Spasso.

El pasado día 21 de noviembre, Bouabid pasó a formar parte de manera indefinida de la gran familia hostelera Spasso que, además del restaurante de Benidorm, tiene otro establecimiento en Calpe, donde trabajan en plantilla otros dos de nuestros jóvenes: Traian José, un venezolano extutelado que desarrolla sus tareas en sala y otro joven subsahariano que sigue tutelado y ocupa el puesto de ayudante de cocina los fines de semana mientras finaliza el Nivel II de Cocina en el CDT.

Todos ellos son un ejemplo de superación. Además, me gustaría añadir, que todos los jóvenes residentes en “El Verdader 2” con permiso de residencia que habilita a trabajar, un total de 7 jóvenes, han estado en activos laboralmente durante la exigente campaña veraniega.

Esta es la historia de Bouabid, la historia de un marroquí que trabaja elaborando pizzas bajo receta italiana en un restaurante franco-alemán en primera línea de playa para clientes del norte de Europa. Es la historia de Bouabid, pero, también, una historia que refleja muy bien cómo funciona nuestro mundo “moderno”.


José Figueres, integrador social de la Residencia de Acogimiento General de Menores “El Verdader 2”, gestionada por FSC.

Entradas recientes

«Ver que una persona que ha sufrido tanto, puede volver a tener sueños e ilusión, es una de las experiencias más reconfortantes que he vivido como voluntario»

Enfermero desde hace 10 años, Sergio Vicente Guevara ha desarrollado su trayectoria profesional en distintas…

6 días hace

«Trabajar en el Programa DIGITALIZA T de FSC me ha permitido comprender la importancia de integrar la dimensión técnica con la visión global de los programas»

María Breis estudió el Grado en Trabajo Social y trabaja como técnica de inserción socio-laboral…

1 semana hace

Acompañando a familias frente a la pobreza energética desde el Proyecto AEDES

Enrique Martínez Gutiérrez comparte su experiencia como técnico de inserción sociolaboral en el Proyecto AEDES…

1 semana hace

El Servicio de Acompañamiento a la Vida Autónoma (SAVA) de FSC consolida su crecimiento y refuerza el apoyo a la recuperación

El Servicio de Acompañamiento a la Vida Autónoma (SAVA) de la Fundación Salud y Comunidad…

1 semana hace

Pisos terapéuticos de FSC en 2025: recursos clave ante la creciente complejidad clínica y el auge de las adicciones comportamentales

Los pisos terapéuticos de la Fundación Salud y Comunidad (FSC) en Barcelona, consolidaron durante el…

1 semana hace